
Protección Civil encubre accidentes graves en refinería de Salina Cruz; este sábado, dos muertos y un herido
La refinería “Antonio Dovalí Jaime” de Salina Cruz y sus ductos marítimos representan un grave peligro para la población y una amenaza constante para el entorno ecológico, pues debido a la falta de mantenimiento de sus instalaciones es punto constante de accidentes, con saldo de pérdidas humanas y graves daños a la ecología, que son minimizados por Petróleos Mexicanos (Pemex). Estos graves accidentes son tolerados por las autoridades de Protección Civil, tanto estatales como federales.
Este sábado 7 de septiembre, un incendio (que pudo haberse prevenido si se hubiera desazolvado oportunamente el drenaje) fue causado por la lluvia, debido a que el sistema pluvial de la planta acumuló aceites y residuos de gasolina que hicieron ignición por una chispa generada, probablemente, por la red eléctrica, dejando un saldo de dos trabajadores calcinados y varios heridos, uno de ellos grave.
Las personas fallecidas por esta nueva negligencia en la refinería ADJ son la tramitóloga Mariana Bailon Sánchez, una joven de 20 años, y el ingeniero Erick Martinez, en tanto que el trabajador Juan Meléndez fue internado en el Hospital Regional del IMSS, donde es atendido por quemaduras de diversos grados.

Los trabajadores petroleros informaron, a través de redes sociales, que los tres son trabajadores de la empresa ESEASA y Pesado Transport, subcontratadas por la compañía ICA, que construye la planta coquizadora en la refinadora de Salina Cruz.
De acuerdo con varios videos que compartieron los trabajadores de la refinería, el fuego se generó en la Planta Catalítica II, que procesará combustibles pesados. Una vez que las llamas consumieron aceites y combustoleo derramado en el lugar, el fuego quedó bajo control, aunque las enormes columnas de humo negro udieron observarse a muchos kilómetros de Salina Cruz.
El cuerpo de la chica fue encontrado en el asiento trasero de la camioneta pickup doble cabina alcanzada por las llamas, en tanto que el del ingeniero, a unos cinco metros del vehículo, en el suelo, a donde se fue arrojado por la explosión.
Mariana era vecina del Barrio Espinal de Salina Cruz y trabajaba para las compañías ESEASA y Pesado Transport, desempeñando labores de alto riesgo en el sitio.
Pese a la gravedad del hecho, las autoridades de Protección Civil de Salina Cruz repitieron la narrativa de los funcionarios de la reginería ADJ para minimizar el hecho, calificando como “conato de incendio” lo sucedido, que inició en un área del desagüe pluvial, frente a la planta catalítica, y terminó pasadas 5 pm, con la supervisión del área afectada y el retiro de los cuerpos de las víctimas por parte del personal de la Fiscalía General de la República (FGR).

