
Alertan autoridades por severo hundimiento en la carretera Oaxaca-Tuxtepec a la altura de Luvina, en la Sierra Norte de Oaxaca
Un hundimiento activo y una falla geológica comprometen gravemente la circulación en la Carretera Federal 175, específicamente en el tramo comprendido entre los kilómetros 123 y 127 de la vía.
La afectación vial se localiza en la Sierra Norte de Oaxaca, justo después de la desviación hacia San Juan Luvina y antes de llegar a la localidad de Llano de las Flores.
La falla se presenta a menos de un kilómetro del punto donde habitantes de Luvina mantuvieron un bloqueo de tres días para exigir la entrega de fondos federales al municipio de Macuiltianguis.
Tras la liberación del paso vehicular, diversos reportes ciudadanos y evidencias fotográficas publicadas en redes sociales documentaron el rápido deterioro y el colapso del asfalto en el tramo afectado.
Las imágenes difundidas muestran un socavón con tierra expuesta, profundas grietas longitudinales a lo largo de la superficie de rodamiento, baches inundados y la barrera metálica de protección completamente fisurada.
Hasta el momento, el área crítica solo se encuentra acordonada con señalización improvisada que incluye estacas de madera, cinta amarilla de advertencia, luces intermitentes y algunos postes de color naranja.
Ante la falta de maquinaria pesada trabajando en el lugar, los pobladores y transportistas locales expresaron su preocupación por el inminente riesgo de un cierre total de la vía federal.
Diversas opiniones de usuarios atribuyen el colapso a las fallas geológicas históricas de la región, sumadas al constante tránsito de camiones tipo tortón cargados con madera de las comunidades forestales.
Aunque la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes no ha emitido un dictamen oficial, especialistas han advertido previamente sobre la inestabilidad del suelo en este sector de la serranía.
El reblandecimiento del terreno generado por las constantes lluvias de temporada y la saturación del subsuelo aceleraron el daño estructural de la vía, afectando severamente la capacidad de la carretera.
Actualmente, los vehículos pequeños pueden transitar únicamente por un solo carril y con extrema precaución, debido a la neblina, la superficie resbaladiza y el peligro de un nuevo desgajamiento.
Por su parte, las unidades de carga pesada y autobuses enfrentan un riesgo latente de no poder cruzar, ya que el socavón compromete directamente el borde de apoyo de la vía.
Debido a que esta ruta representa la principal arteria entre los Valles Centrales y la Cuenca del Papaloapan, la interrupción del tránsito impacta directamente al transporte de pasajeros y mercancías.
Las autoridades recomiendan verificar el reporte vial antes de salir, evitar traslados nocturnos y, en el caso del transporte pesado, evaluar rutas alternativas hacia el Istmo o por caminos artesanales.

