
Policías estatales acusan a Salomón Jara de mentir sobre sus “nuevos salarios” y condiciones laborales
Elementos de la Policía Estatal desmintieron las declaraciones del gobernador Salomón Jara, quien en su conferencia de prensa de este martes afirmó que actualmente los agentes ganan 13 mil pesos mensuales, en comparación con los 8 mil pesos que percibían en administraciones pasadas. Los uniformados aseguraron que sus salarios no han aumentado y que siguen cobrando alrededor de 9 mil pesos, por lo que acusaron al mandatario de engañar a la ciudadanía.
Además de rechazar la versión oficial sobre su salario, los elementos policiales denunciaron que la corporación se encuentra en estado de abandono. Afirmaron que carecen de uniformes, equipo táctico, viáticos y estímulos económicos, lo que ha generado un clima de descontento entre los elementos de seguridad pública.
La inconformidad de los policías estatales surgió luego de que trascendiera la posible ejecución de un despido masivo dentro de la corporación. Se informó que, al igual que los mil 344 trabajadores afiliados al Sindicato de Burócratas, más de 200 policías estatales podrían perder su empleo bajo el supuesto de no haber aprobado los exámenes de control de confianza.
Ante esta situación, los elementos afectados manifestaron su rechazo a la medida y anunciaron un paro de labores para este miércoles 26 de febrero. La decisión de los agentes encendió las alarmas en el gobierno estatal, lo que llevó al gobernador Jara a ordenar la suspensión de los despidos “hasta nuevo aviso”, lo que por el momento desactivó la protesta.
A través de un oficio dirigido a los mandos de la Policía Estatal, el comisionado Plácido Jarquín solicitó que se dejara sin efecto la orden de despido. En el documento, instruyó a los jefes de división a informar al personal que no habría cambios en la situación laboral de los elementos y que sus derechos serían respetados.

El oficio también destacó el compromiso de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de garantizar la estabilidad laboral de los policías. Sin embargo, pese a este documento oficial, el gobernador negó públicamente que su administración tuviera la intención de despedir a elementos que no hayan aprobado el examen de confianza.
Las declaraciones del mandatario fueron recibidas con escepticismo por parte de los policías, quienes utilizaron las redes sociales para exigirle que hablara con la verdad. “No mienta, gobernador. Oaxaca ya está cansado de sus engaños”, expresaron en diversas publicaciones.
Los elementos inconformes señalaron que el gobierno de Jara se ha caracterizado por la corrupción, el nepotismo (nombró a su sobrino Diego Navarro Jara, hermano de Emmanuel, presidente estatal de Morena, como director del C4, según la denuncia). y la falta de eficiencia en la gestión de las dependencias. Aseguraron que las condiciones en la corporación policial son precarias y que no han recibido los apoyos que el mandatario presume.
Intentando calmar los ánimos, el gobernador aseguró que nunca antes un gobierno había atendido a la corporación como el suyo. Sin embargo, esta afirmación fue rápidamente refutada por los agentes, principalmente en grupos de WhatsApp, quienes insistieron en que sus condiciones siguen siendo deplorables y que los aumentos salariales anunciados son inexistentes.
Los policías argumentaron que su realidad dista mucho de las declaraciones de Jara. Indicaron que sus equipos de trabajo están en mal estado, con chalecos, cascos y armas desgastadas, y que ni siquiera han recibido uniformes nuevos. “Dice que arregló la cocina, ¿y eso qué? Lo demás es un asco”, reclamaron.
También denunciaron que mientras los altos mandos de la corporación, como Iván García Álvarez y Plácido Jarquín, cuentan con buen armamento y ropa táctica, los elementos operativos trabajan con equipo en condiciones lamentables.
Finalmente, los policías recalcaron que la situación dentro de la corporación está lejos de la que el gobernador describe. Señalaron que Jara Cruz ha visitado el cuartel solo una vez en su administración y que sus declaraciones sobre mejoras y beneficios son completamente falsas. “O miente deliberadamente o sus funcionarios le ocultan la verdad”, concluyeron.

