
Cuatro ministeriales son sentenciados por caso Tlatlaya
Dos años y siete meses después de que 22 personas perdieran la vida en el municipio de Tlatlaya, al sur del Estado de México y tres víctimas denunciarán irregularidades por parte de fuerzas castrenses y locales, un juez sentenció a cuatro policías ministeriales de la extinta Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) a tres años y ocho meses de prisión por tortura a tres sobrevivientes.
Los sentenciados identificados como Gabriel Pineda Guerrero, Eulalio Hernández Martínez, Isabel Patricio Siles González y Jesús Antonio Vega Vázquez, se adhirieron a proceso abreviado y reconocieron su participación en el ilícito con agravantes de cometerse por dos o más personas en contra de las víctimas.
Por ello recibieron una sentencia mínima y deberán pagar multas por 100 mil pesos, además serán destituidos del cargo que ostentaban.
Cada uno de los sentenciados que fueron recluidos en el Penal de Santiaguito, deberán pagar a las víctimas por daño moral la cantidad de 13 mil 980 pesos, cifra fijada por la autoridad judicial como reparación del daño. Tres policías optaron por seguir el proceso judicial para tratar de demostrar su inocencia.
Tras los hechos ocurridos el 30 de junio de 2014 en la comunidad de San Pedro Limón, tres mujeres sobrevivientes denunciaron la presunta ejecución extrajudicial de miembros del crimen organizado por parte de militares, así como tortura y violación a sus derechos fundamentales por parte de personal de la PGJEM para tratar de incriminarlas con dicho grupo delictivo. Como resultado la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y al gobierno del Estado de México.
Por parte del Ejército siete miembros fueron detenidos por presuntas ejecuciones extrajudiciales y absueltos, mientras que siete elementos ministeriales continuaban sujetos a proceso por tortura a tres víctimas sobrevivientes, a dos de las cuales la administración mexiquense les pagó por reparación del daño.
Con información de Excélsior.

