
Retraso en reparación de la súper carretera pone en jaque la conexión de Oaxaca con el centro del país
A dos meses del derrumbe ocurrido en el kilómetro 205 de la súper carretera Oaxaca-Cuacnopalan, Caminos y Puentes Federales (Capufe) no ha logrado restablecer la circulación normal en el tramo comprendido entre la caseta de cobro de San Pablo Huitzo y Asunción Nochixtlán. La falta de avances concretos ha generado frustración entre usuarios frecuentes y turistas, quienes dependen de esta vía para conectar con Puebla, Veracruz, Tlaxcala y la Ciudad de México.
El derrumbe, registrado el pasado 11 de marzo antes del inicio de la temporada de lluvias, provocó el cierre total de la autopista durante varios días. Esto obligó a miles de automovilistas a desviar su ruta por la carretera federal 190, utilizando comunidades como San Francisco Telixtlahuaca y Huitzo para llegar a la capital oaxaqueña. Incluso durante el periodo vacacional de Semana Santa, el paso seguía restringido, con tramos que solo podían cruzarse por caminos de terracería, generando demoras y riesgos.
A pesar de los ingresos millonarios que Capufe percibe anualmente por el cobro de peajes, la dependencia federal no ha explicado por qué no ha concluido los trabajos de remoción de escombros ni la reparación del talud colapsado. La maquinaria pesada aún opera en la zona, mientras los automovilistas deben seguir utilizando una ruta alterna improvisada. La falta de información clara y el lento avance de las obras han levantado cuestionamientos sobre la eficiencia y transparencia del organismo.
La Guardia Nacional ha emitido comunicados recientes en redes sociales para advertir a los conductores sobre el cierre vigente en el tramo afectado, solicitando extremar precauciones. También ha brindado indicaciones para transitar por rutas alternas como la carretera Huajuapan de León-Oaxaca, sin que esto mitigue del todo las molestias para transportistas y viajeros que ven prolongados sus tiempos de traslado.
Esta vía rápida, que ha cobrado mayor importancia tras la apertura de la autopista Barranca Larga–Ventanilla, clave para conectar Oaxaca con destinos turísticos como Huatulco y Puerto Escondido, sigue operando de forma limitada. El retraso en su rehabilitación no solo afecta la movilidad y el comercio regional, sino que también representa un llamado urgente a la rendición de cuentas por parte de Capufe ante una emergencia vial que ha sido mal atendida.

