
Proceso: La Sedena señaló desde 2019 por huachicol al director del IEEPO y al senador Antonino Morales
Desde febrero de 2019 la Sedena sospechaba que Emilio Montero Pérez, entonces próximo a la alcaldía de Juchitán de Zaragoza, estaba vinculado con una banda de huachicol en San Blas Atempa, reportó este sábado la revista Proceso bajo el crédito de Mathieu Tourliere.
Esa banda operaba en el municipio que encabezaba Antonino Morales Toledo, hoy senador de Morena. El informe militar, consultado por Proceso en los archivos del Ejército hackeados por Guacamaya, también lo señala a él.
Pasaron más de siete años y medio. Montero siguió su carrera hasta dirigir el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca en el gobierno de Salomón Jara Cruz, pese a los presuntos nexos con la delincuencia organizada, documentados por la Sedena, según Proceso.
El documento militar registraba su historial, sus relaciones con la clase política oaxaqueña —incluido el actual gobernador por Morena— y sus supuestos vínculos con la delincuencia organizada, de acuerdo con la investigación de Proceso.
Morales Toledo también continuó. Fue secretario de Administración de Oaxaca con Jara y, desde 2024, senador. Morena le encargó la presidencia de la Comisión Especial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, informó Proceso.
Jara y Morena mantuvieron su confianza aunque la Unidad de Inteligencia Financiera congeló en 2020 las cuentas de Morales en la investigación “Agave Azul”, contra mil 939 presuntos operadores del CJNG, recordó la publicación.
El 21 de agosto Reforma documentó que José Antonio López Ríos, secretario particular de Morales en el Senado, fue detenido con 500 mil pesos en efectivo y presunta gasolina robada.
A pesar del escándalo, López Ríos funge ahora como asesor en la Secretaría de Administración, a cargo de Noel Hernández Rito, quien fue director de Servicios Generales con Morales en San Blas Atempa y después alcalde.
El 25 de septiembre Montero, otrora líder de los locatarios del mercado de Juchitán, renunció al IEEPO. Ocurrió dos días después de la detención de Miguel Sánchez Altamirano, alcalde que lo sucedió.
Autoridades federales y estatales detuvieron a Sánchez Altamirano. La fiscalía local lo acusa de nexos con “Los Cromos”, grupo asociado al CJNG en el Istmo, dedicado a extorsión, narcomenudeo y tráfico de personas.
Al día siguiente cayó John Kenny Moreno Segura, excomisionado de la policía municipal de Juchitán, por su supuesta vinculación con ese grupo. El fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla señaló como líderes a Samuel Toledo Villalobos e Iván Sánchez Santiago.
Montero Pérez y Sánchez Altamirano forman parte del Frente Único de Comunidades Oaxaqueñas (FUCO), organización fundada hace nueve años por el senador Antonino Morales Toledo.
En los archivos de la Sedena no hay registros de “Los Cromos” ni de sus presuntos líderes. Sí aparecen, hasta 2022, “Los Coyunda”, “Los Chehuis” y “Los Terán”, reportó la revista.
La Sedena identificaba a cuatro líderes del CJNG en Oaxaca, sobre todo en la frontera con Veracruz: Jacinto y Norberto Rodríguez Espinoza, Luis Alberto Juan Yescas y Jorge Armando Hernández Vargas, detalló Proceso.
Un informe de junio de 2022 ubicaba como líder de Los Terán a Juan Carlos Terán de la Cruz, “El Cejas”, hijo de Juan Terán Regalado, “El Loco”, detenido por la AIC en Puebla en 2017.
Terán es coordinador estatal de la Confederación Libertad de Trabajadores de México, organización que la propia Sedena designa como grupo delictivo. Su líder, Hugo Bello Valenzo, fue detenido en agosto de 2020 por secuestro, extorsión y lavado.
Terán fue detenido brevemente en febrero de 2019, junto con su madre y seis personas más, armados en dos vehículos blindados. La aprehensión desató amenazas de transportistas de su organización, relató Proceso con base en la prensa.
Tras salir de prisión volvió a encabezar la CLTM en el Istmo y mantuvo cercanía con Antonino Morales Toledo, quien lo recibió en el Senado en septiembre de 2025 y lo llamó “nuestro amigo” en una publicación de Facebook, documentó Proceso.

