Meraxes gigas, el gran devorador de dinosaurios, nueva especie descubierta en la Patagonia

Meraxes gigas, el gran devorador de dinosaurios, nueva especie descubierta en la Patagonia

Según los investigadores se extinguió casi 20 millones de años antes de que T. rex caminara sobre la Tierra y contaba con brazos diminutos y un peso de 4 mil kg

Una nueva especie de dinosaurio carnívoro gigante ha sido descubierto en la Patagonia, Argentina, retrata de un nuevo carcarodontosáurido, al cual bautizaron como Meraxes gigas (M. gigas).

En el estudio publicado en la prestigiosa revista Current Biology, se estima que este ejemplar pesaba alrededor de 4 mil kilogramos, medía aproximadamente 11 metros de largo y contemplaba una longitud total del cráneo de casi un metro y medio acompañado de ornamentadas crestas, protuberancias y diminutos cuernos.

El hallazgo de esta especie, se ha caracterizado por ser un dinosaurio gigante con brazos absurdamente cortos, similar a los Tyrannosaurus rex (T-Rex), quienes aunque son los dinosaurios más reconocidos por poseer esta singular anatomía, en realidad no son los únicos.

Según se describe en el reporte, el fósil conservaba una extremidad anterior y el cráneo casi completo, lo que permitió determinar que esta anatomía dispar evolucionó de forma independiente en diferentes linajes de dinosaurios poco relacionados, como los son los T-Rex y M. gigas.

Juan Canale, paleontólogo y autor principal del estudio, reportó que el M. gigas vivió hace entre 90 millones y 100 millones de años en lo que ahora es Argentina y se extinguió casi 20 millones de años antes de que T. rex caminara sobre la Tierra.

“Este notable grado de convergencia proporciona evidencia de que la reducción de las extremidades anteriores se seleccionó activamente en múltiples linajes de grandes terópodos depredadores que evolucionaron de forma independiente para ocupar una región morfoespacial distinta del tamaño de las extremidades”, describen los autores del estudio.

Los investigadores reportan en su estudio que el espécimen recuperado fue encontrado en la Formación Huincul del Cretácico Superior, una formación geológica que aflora en las provincias de Río Negro y Neuquén de Argentina.

“Los brazos de M. gigas eran sorprendentemente musculosos, lo que sugiere que eran más que una simple extremidad incómoda. Una posibilidad es que los brazos ayudaron a levantar al animal de una posición reclinada a una de pie. Otra es que ayudaron en el apareamiento, tal vez mostrando algo de amor a una pareja”, aseguró el paleontólogo, Juan Canale.

Esta nota se publicó originalmente en El Sol de México

 

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