
Fuerzas Armadas de EE.UU. anuncian la incautación de un petrolero ruso sancionado en el Atlántico Norte tras persecución desde Venezuela
El Mando Europeo de Estados Unidos confirmó la incautación del buque M/V Bella 1, renombrado Marinera, en el Atlántico Norte este miércoles. La operación, tras semanas de persecución desde que zarpó de Venezuela evadiendo un bloqueo naval, involucró a la Guardia Costera y aviones de vigilancia estadounidenses y británicos. El buque fue abordado bajo autoridad legal por violaciones a sanciones. Esta acción forma parte de esfuerzos para presionar al régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro. El petrolero transportaba crudo sancionado, originalmente sancionado en 2024 por vínculos con petróleo iraní.
La operación conjunta entre el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa incluyó helicópteros, un buque de la Guardia Costera y aeronaves P-8. Coordinada con el Departamento de Justicia, se ejecutó bajo una orden judicial federal. El buque cambió su registro a ruso durante la huida, lo que generó tensiones diplomáticas con Moscú. Fuentes oficiales indican que la persecución involucró rastreo constante por el USCGC Munro. Esta maniobra destaca el enfoque integral del gobierno de Trump para hacer cumplir sanciones en el hemisferio occidental.
El Bella 1, un petrolero con historial de transporte de petróleo ilícito, fue sancionado por EE.UU. por sus lazos con Irán y Venezuela. Salió de puerto venezolano rompiendo el bloqueo impuesto por la administración Trump para restringir exportaciones de crudo. Durante la persecución, elevó la bandera rusa y aceleró hacia el norte, atrayendo atención de fuerzas NATO. Rusia calificó la acción como atención excesiva a un buque pacífico, según su Ministerio de Exteriores. El incidente resalta la expansión de la “flota en la sombra” rusa.
El anuncio se realizó a través de una publicación en X del Mando Europeo de EE.UU., destacando la colaboración interinstitucional. El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, reforzó en redes que el bloqueo permanece vigente. Medios como Politico y Bloomberg confirmaron detalles con funcionarios estadounidenses y europeos. Rusia respondió vía TASS, advirtiendo posibles repercusiones. La Casa Blanca enfatizó que esto protege la seguridad hemisférica bajo proclamas presidenciales. Reacciones internacionales incluyen preocupación por escalada en tensiones con Moscú.
Esta incautación podría intensificar conflictos diplomáticos entre EE.UU. y Rusia, especialmente tras el envío de buques rusos para escoltar el petrolero. Forma parte de una estrategia más amplia de Trump en América Latina, incluyendo posibles acciones contra Colombia y Cuba. Analistas ven riesgos de confrontaciones navales en el Atlántico. Venezuela, bajo presión post-Maduro, enfrenta mayores restricciones económicas. El evento subraya el rol de EE.UU. en el cumplimiento global de sanciones.

