
Exigen justicia a cuatro años del feminicidio de Flor Abigail Hay Urrutia en Salina Cruz, Oaxaca, bajo custodia municipal
A cuatro años de la muerte de Flor Abigail Hay Urrutia en los separos de la Policía Municipal de Salina Cruz, su familia y organizaciones sociales exigen justicia, denunciando una cadena de omisiones institucionales, impunidad, negligencia burocrática y falta de sanciones reales para los responsables involucrados.
El trágico suceso ocurrió el diecinueve de agosto de dos mil veintidós, cuando la joven madre, previamente detenida en un contexto de violencia de pareja, fue hallada sin vida bajo la custodia del Estado, sin recibir la protección especializada, la atención médica oportuna ni el respaldo institucional urgente que requería.
Frente a la versión oficial que sostiene un supuesto suicidio, la familia rechaza categóricamente esta hipótesis y argumenta que existen evidencias en videos de agresiones físicas previas cometidas por elementos policiales, lo que desmiente las justificaciones de las autoridades locales respecto a las condiciones físicas de la celda donde ocurrió el deceso.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la Recomendación 188/2024, confirmando graves violaciones a la seguridad jurídica, a la integridad personal y a la vida, un documento que a la fecha permanece incumplido por parte de las autoridades municipales de Salina Cruz y las instancias estatales correspondientes.
Los procesos judiciales enfrentan múltiples tropiezos y dilaciones, destacando la liberación de policías municipales tras una reclasificación de su conducta legal, la caducidad de recursos de amparo por omisiones ministeriales y la transferencia del expediente familiar hacia el estado de Puebla para definir la guarda definitiva de los menores afectados.
Ante este panorama de impunidad prolongada, el padre de la víctima, José Luis Hay y Hay, junto con Consorcio Oaxaca, demandan la intervención directa de la presidencia de la república, auditorías administrativas a servidores públicos negligentes, el castigo a los responsables materiales y el cumplimiento cabal de la reparación integral ordenada.
La exigencia central de los familiares y colectivos defensores se mantiene firme al cumplirse este aniversario luctuoso, advirtiendo que no permitirán el cierre definitivo de las investigaciones, la simulación institucional ni el olvido de un caso emblemático que evidencia la persistencia de la violencia estructural y la impunidad en Oaxaca.

