
En Pluma Hidalgo, #Oaxaca, alcalde de Morena golpea a su tesorero tras estrenar camioneta millonaria mientras crece pobreza en su comunidad
En Pluma Hidalgo, municipio de la Costa de Oaxaca, pasa lo que algunos llaman “innovación democrática”: el alcalde David Aguilar Velázquez, alias “El Gallo”, de Morena, protagonizó un video viral golpeando a su tesorero tras acusaciones de falsificar firmas para desviar fondos públicos. Todo un manual de ética política en acción.
Pero eso era apenas parte del “show”, con fondo plasmado de corrupción. “El Gallo”, denuncian los pobladores en post de Facebook, no tardó un segundo después de tomar posesión del cargo y se premió a sí mismo con una flamante Nissan Frontier V6 PRO-4X, versión de más de un millón de pesos. Eso, mientras cerca de tres mil personas en su municipio subsisten en condiciones de pobreza extrema.
Y sí, es literal: la camioneta cuesta entre 1 millón 15 mil 400 y 1 milllón 67 mil 900 pesos, según datos oficiales. Equipadas con motor V6 y suspensión Bilstein, son ideales para “gobernar con estilo”. Mientras, la población apenas puede permitirse un techo digno.
Los habitantes de Pluma Hidalgo, en tanto, siguen en la fila del olvido: sin agua potable, sin atención médica digna, sin escuelas seguras. Pero al menos pueden ver cómo el alcalde David Aguilar reparte “bienestar” en una 4×4. ¿Quién necesita carreteras cuando tienes amortiguadores Bilstein?
La contradicción en las comunidades de Oaxaca es insultante, y un espejo de cómo se gobierna el estado: mientras los gobernados rezan por una beca o medicinas, el gobernador local desliza llantas todo terreno y el estatal viaja en una cómoda y lujosa Infiniti QX80 valuada en 2.4 millones de pesos blindada. La austeridad se impone sólo para quienes no están en la nómina municipal o la estatal.
Al final, el video viral en el que aparece el munícipe no solo exhibe violencia, también refleja un modelo de gobierno donde los recursos públicos son suyos —literalmente— y la pobreza, de sus gobernados. Ojalá esta comedia trágica tenga un epílogo con rendición de cuentas y no solo con humo y huellas de llantas nuevas.

