
Chirimías, bandas y tradición abren la Guelaguetza 2026 con miles de asistentes en el Cerro del Fortín
Las chirimías y la música de viento marcaron este lunes el inicio de la edición matutina del Primer Lunes del Cerro de la Guelaguetza 2026, en el Auditorio Guelaguetza de Oaxaca, donde miles de personas, entre visitantes nacionales, extranjeros y habitantes del estado, se reunieron para presenciar la máxima celebración cultural de los pueblos oaxaqueños.
El tradicional recinto del Cerro del Fortín recibió a aproximadamente 12 mil asistentes, quienes desde temprana hora ocuparon las gradas para disfrutar del desfile de danzas, sones, música y expresiones comunitarias que distinguen a las ocho regiones de Oaxaca. El ambiente estuvo acompañado por aplausos, coloridos trajes típicos y un amplio despliegue escénico. El gobernador Salomón Jara Cruz presenció este encuentro, junto con la presidenta honoraria del Sistema DIF Oaxaca, Irma Bolaños Quijano,
La ceremonia inaugural estuvo encabezada por la Diosa Centéotl 2026, Enid Azucena Torres Agustiniano, originaria de Santiago Pinotepa Nacional, quien simbolizó la fertilidad, la abundancia y la riqueza cultural de los pueblos indígenas y afromexicanos. Su participación representó el inicio formal de una celebración considerada patrimonio vivo de las comunidades oaxaqueñas.

En esta primera presentación participaron trece delegaciones provenientes de distintas regiones del estado, que compartieron danzas tradicionales, sones, jarabes y representaciones comunitarias transmitidas durante generaciones. Cada una mostró elementos propios de su identidad, desde la música y los textiles hasta rituales y costumbres que fortalecen el sentido de pertenencia colectiva.
Entre las delegaciones destacaron las Chinas Oaxaqueñas de doña Genoveva Medina, Ciudad Ixtepec, Huajuapan de León, San Vicente Coatlán, San Melchor Betaza, Santiago Teotongo, Santo Domingo Chihuitán, Santa María Tonameca, Villa de Zaachila, Santiago Pinotepa Nacional y San Juan Bautista Valle Nacional, entre otras representaciones regionales.
Las presentaciones reflejaron la diversidad de los pueblos originarios de Oaxaca, incluyendo comunidades zapotecas, mixtecas, mazatecas, chinantecas, mixes, chatinas, triquis, ikoots, cuicatecas, amuzgas, zoques y otras culturas que, junto con la población afromexicana de la Costa, integran uno de los patrimonios culturales más importantes de México.

Cada delegación llevó al escenario expresiones que combinan historia, religiosidad, trabajo comunitario y festividad popular. Los sones istmeños, las chilenas costeñas, los bailes serranos y las danzas de la Mixteca evocaron la relación de las comunidades con la tierra, la cosecha, la familia y las tradiciones que continúan vigentes.
El momento más esperado de la jornada llegó con la presentación de la emblemática Flor de Piña, interpretada por la delegación de San Juan Bautista Tuxtepec. Las bailarinas, portando coloridos huipiles y cargando piñas sobre los hombros, cerraron la función entre ovaciones, convirtiéndose nuevamente en uno de los números más representativos de la fiesta.ñ
La Guelaguetza, cuyo nombre proviene del vocablo zapoteco que significa compartir o cooperar, tiene sus raíces en ceremonias prehispánicas dedicadas a Centéotl, diosa del maíz. Con el paso del tiempo evolucionó hasta convertirse en la principal celebración intercultural de Oaxaca, donde las comunidades comparten voluntariamente su música, danza y tradiciones.

La programación continuará con la función vespertina de este mismo lunes y con las dos presentaciones del próximo 27 de julio, cuando nuevas delegaciones subirán al escenario del Auditorio Guelaguetza para mantener viva una celebración que, año tras año, proyecta la riqueza cultural de Oaxaca ante México y el mundo.

