
Chagoya pretende rematar calle pública para beneficiar proyecto privado en plena colonia Reforma de Oaxaca capital
El gobierno municipal de Oaxaca de Juárez, encabezado por Raymundo Chagoya Villanueva, impulsa la venta de la Privada de Las Rosas, en la colonia Reforma, a un precio muy inferior al valor comercial de la zona. La operación favorece al proyecto inmobiliario Parque Oaxaca y abre un nuevo frente de cuestionamientos sobre el manejo del patrimonio público.
El Cabildo fue convocado para votar la desincorporación del dominio público de un tramo de 2 mil 440 metros cuadrados de la vialidad y autorizar su venta por 24 millones de pesos a favor de Banca Mifel, fiduciaria del fideicomiso 8929/2025 GFM, vinculado directamente con el desarrollo comercial Parque Oaxaca.
Aunque el Ayuntamiento presume haber elevado el precio respecto del avalúo emitido por el INDAABIN, el monto aprobado continúa muy por debajo del valor real del mercado inmobiliario en la colonia Reforma. Mientras el metro cuadrado alcanza entre 25 mil y 28 mil pesos, el gobierno municipal pretende venderlo en apenas 9 mil 836 pesos.
Esa diferencia representa un posible perjuicio para las finanzas municipales. Con el valor fijado por el Cabildo, el terreno apenas alcanzaría 24 millones de pesos, cuando su precio comercial podría superar los 56 millones, lo que significa vender patrimonio de todos los oaxaqueños prácticamente a precio de remate.
La operación adquiere mayor relevancia porque la superficie corresponde a una calle pública que durante años formó parte de la infraestructura urbana de la ciudad y cuya posesión ha sido objeto de fuertes controversias desde que el desarrollo inmobiliario Parque Oaxaca incorporó ese espacio dentro de su proyecto comercial.
Los dictámenes técnicos municipales sostienen que la vialidad dejó de ser estratégica porque actualmente se encuentra rodeada casi en su totalidad por predios pertenecientes al mismo patrimonio fideicomitido, concluyendo que su desaparición no afectará la conectividad urbana ni el acceso de terceros.
Sin embargo, ese razonamiento también exhibe una realidad incómoda: la calle quedó prácticamente absorbida por un desarrollo privado, circunstancia que ahora sirve como argumento para justificar su venta definitiva, en lugar de recuperar plenamente un bien que originalmente pertenecía al dominio público municipal.
El dictamen establece que Banca Mifel deberá conservar el área como paso peatonal y conexión entre diversas vialidades, aunque los horarios de acceso quedarían bajo la determinación de la propia adquirente, situación que implica trasladar el control de un espacio originalmente público a intereses privados.
En caso de que el derecho de preferencia no sea ejercido o no se cumplan las condiciones establecidas, el Ayuntamiento contempla realizar una subasta pública. No obstante, la desincorporación del bien seguiría su curso, consolidando la posibilidad de privatizar una superficie que durante décadas perteneció al patrimonio colectivo de Oaxaca.
El gobierno de Raymundo Chagoya sostiene que los recursos obtenidos financiarán obra pública y proyectos de movilidad. Sin embargo, la principal interrogante permanece abierta: si el terreno posee un valor comercial muy superior, resulta difícil justificar por qué el patrimonio municipal debe venderse con un descuento millonario que termina favoreciendo a un desarrollo inmobiliario privado.

