
Causa en Común documenta 284 atrocidades en Oaxaca entre octubre de 2024 y agosto de 2026
La organización Causa en Común reportó al menos 284 atrocidades y eventos de alto impacto en Oaxaca, registrados en medios del 1 de octubre de 2024 al 31 de agosto de 2026.
El recuento hemerográfico se publicó este viernes junto al segundo informe de gobierno federal y etiquetó a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador Salomón Jara Cruz.
La agrupación subrayó que lo más revelador del informe no es solo lo que se documenta, sino aquello que autoridades y discursos oficiales deciden callar sobre la violencia extrema.
Una atrocidad, según su metodología, es el uso intencional de fuerza para causar muerte, laceración, maltrato extremo, masacres, víctimas vulnerables o terror social.
En 2025, Causa en Común contabilizó 136 de esos hechos en Oaxaca, dentro de 4 mil 783 casos nacionales difundidos por la prensa.
De esos 136, destacaron 34 torturas, 24 asesinatos de mujeres con crueldad extrema, 20 crímenes contra grupos vulnerables y 13 homicidios de niñas, niños y adolescentes.
También se reportaron nueve asesinatos de actores políticos y ocho masacres en territorio oaxaqueño durante ese año calendario, de acuerdo con el mismo monitoreo periodístico.
El registro no pretende ser un censo exhaustivo: la violencia contra la prensa y el control territorial criminal generan subregistro en varias regiones del estado.
En el primer semestre de 2026, a escala nacional, la organización documentó 2 mil 529 atrocidades, un promedio de 14 eventos de alto impacto por día.
Ese corte semestral incluyó cientos de asesinatos con tortura, feminicidios con crueldad, fosas clandestinas, masacres y ataques violentos contra autoridades.
Oaxaca no encabeza el ranking nacional —Sinaloa, Guanajuato, Guerrero, Chihuahua y Michoacán concentran más notas—, pero el volumen local contradice el discurso de pacificación.
Observatorios locales como GESMujer han contado decenas de muertes violentas de mujeres y niñas en 2026 y cientos desde el inicio de la actual administración estatal.
Solo una fracción de esos homicidios se tipifica oficialmente como feminicidio, lo que abre un hueco entre cifras gubernamentales y monitores de sociedad civil.
La Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca ha señalado que la entidad ocupa el primer lugar nacional en expedientes federales por tortura o tratos crueles.
A ello se suman desapariciones de mujeres indígenas, reclutamiento de menores por el crimen organizado y agresiones ligadas a conflictos agrarios y megaproyectos.
Causa en Común insiste en rescatar instituciones de seguridad y justicia, atender a víctimas y construir capacidades estatales para prevenir la crueldad cotidiana.
El tuit dirigido a Palacio Nacional y al Palacio de Gobierno de Oaxaca coincide con el balance oficial del segundo año de Jara Cruz.
Mientras el informe estatal destaca obras y programas, el conteo hemerográfico pone sobre la mesa fosas, mutilaciones, masacres y ejecuciones con ensañamiento.
La organización aclara que su “galería del horror” es una aproximación cualitativa al deterioro del Estado de derecho, no una radiografía estadística completa.
En Oaxaca, esa aproximación alcanza 284 eventos en 23 meses: una cifra que, aún incompleta, obliga a preguntar qué se omite cuando se rinde un informe de gobierno.

