
Balean en Chicahuaxtla, Putla, Oaxaca, al profesor triqui Misael Hernández y a su hija de tres años
El profesor Misael Hernández Mendoza, de 41 años, y su hija de tres fueron heridos por disparos durante la madrugada de este miércoles en Oaxaca.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 01:30 horas sobre calle El Calvario, colonia Centro, en San Andrés Chicahuaxtla, municipio de Putla Villa de Guerrero, en la Sierra Sur de Oaxaca.
Tras participar en el Grito de Independencia, ambos viajaban hacia su domicilio en camioneta blanca doble cabina cuando fueron emboscados por desconocidos con armas de alto poder.
De acuerdo con autoridades de seguridad locales, las víctimas recibieron impactos de arma de alto calibre y los agresores huyeron inmediatamente sin ser identificados.
Actualmente padre e hija reciben atención médica especializada; familiares y médicos los reportan en estado grave, con pronóstico reservado y bajo vigilancia hospitalaria.
Autoridades comunitarias de San Andrés Chicahuaxtla condenaron enérgicamente la agresión armada y vecinos exigieron esclarecer el atentado y detener a los responsables materiales del hecho.
Hasta la tarde de este miércoles 16 de septiembre, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca no había informado sobre los hechos ni detenciones realizadas.
Misael Hernández es profesor de primaria y activista por derechos comunitarios y lingüísticos, integrante de la Red de Activistas Digitales y creador de materiales didácticos.
Desde hace quince años difunde la lengua triqui con tecnologías digitales y logró que Firefox liberara su navegador en triqui para Linux, Windows y Mac.
El ataque conmociona a la Mixteca oaxaqueña, donde defensores de lenguas originarias enfrentan riesgos constantes ante la violencia, impunidad y falta de protección estatal.
Organizaciones civiles demandan investigación exhaustiva, justicia y garantías de seguridad para la familia, en un contexto donde uno de cada cuatro hogares oaxaqueños sufre delitos.
Mientras la comunidad triqui permanece en vigilia y solidaridad, familiares esperan evolución médica favorable y confían en que este crimen no quede impune como cientos más cometidos en las últimas décadas en esa región.

