
Habitantes de Santiago Xanica exhiben a funcionarios de Sego por informes falsos sobre el conflicto persistente
La inconformidad por el conflicto en Santiago Xanica, municipio de la Sierra Sur de Oaxaca, hizo crisis durante una asamblea comunitaria el pasado fin de semana, donde habitantes confrontaron a funcionarios de la Secretaría de Gobierno (Sego). Los acusaron de presentar informes alejados de la realidad y de mantener una presencia institucional sin resultados, mientras la población exige soluciones concretas al problema.
Durante la reunión, un habitante tomó el micrófono para cuestionar el desempeño del Comisionado Municipal, Julio César Domínguez Alberto, y del Delegado de Paz asignados a la comunidad. Con evidente molestia, reprochó que ambos funcionarios reporten a sus superiores que “no existen condiciones” para atender el conflicto, mientras la población enfrenta problemas sin intervención efectiva.
“A mí sí me molesta que funcionarios mediocres vengan a querer vernos la cara”, expresó el habitante frente a los representantes gubernamentales. El ciudadano exigió que los reportes enviados a la Secretaría de Gobierno reflejen fielmente la situación real que enfrenta la comunidad de Santiago Xanica.
Los reclamos se centraron en la falta de resultados del Comisionado Municipal, señalado de permanecer ausente de las labores de conciliación en el municipio. “¿Para dónde fue nombrado, para Xanica o para la ciudad?”, cuestionó el ciudadano, al sostener que el funcionario incumple las responsabilidades para las que fue designado.
Los pobladores también pidieron al Delegado de Paz informar a sus superiores que, desde su perspectiva, el Comisionado “no opera ni funciona para Xanica”. Por ello, exigieron un cambio inmediato en la estrategia gubernamental destinada a atender el conflicto que mantiene dividida a la comunidad desde hace meses.
La confrontación evidenció el creciente desgaste entre la población y los representantes del Gobierno estatal. Asistentes acusaron además a funcionarios de Sego de privilegiar intereses económicos sobre la solución del conflicto, mientras la comunidad demanda una intervención más efectiva y presencia permanente de las autoridades en Xanica.

