
Un absurdo, retirar puente y parada del CityBus en Mercado de Abasto; plan beneficia propiedad de la familia del gobernador Salomón Jara
Con el argumento de que la ciudadanía lo solicitó y apelando a razones de seguridad, el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, ordenó el retiro del conocido “puente amarillo” ubicado en Periférico, casi esquina con Trujano, frente al Mercado de Abasto. Según el edil, la medida responde a peticiones vecinales, preocupaciones por intentos de suicidio y denuncias de asaltos en la estructura.
Sin embargo, el plan del Ayuntamiento no se detiene ahí. Ahora, Chagoya ha anunciado que, nuevamente a petición de los vecinos, también retirará la parada del CityBus en la misma zona. Asegura que esta decisión forma parte de un proyecto para mejorar la vialidad y la sincronización de los semáforos en el área.
Sin embargo, el argumento de que la comunidad solicitó estas acciones ha sido puesto en duda por los propios vecinos y locatarios del Mercado de Abasto, quienes afirman que nunca pidieron el retiro del puente peatonal y mucho menos la parada del CityBus. De hecho, consideran que ambas estructuras eran necesarias para la seguridad y la movilidad de quienes transitan por la zona.

Lo que resulta sospechoso, señalan las fuentes, es que la remoción de estas infraestructuras beneficia directamente a una propiedad de la familia del gobernador Salomón Jara y del secretario de Gobierno municipal, Noé Jara Cruz. Dicha propiedad se encuentra en la esquina de la Privada Guadalupe Victoria y Eduardo Mata (antes Periférico), justo donde estaba el puente y está la parada del CityBus.
Con la desaparición del puente peatonal y la caseta del CityBus, la propiedad de la familia Jara Cruz gana mayor visibilidad y, por lo tanto, aumenta su plusvalía. Antes, las escaleras del puente obstruían la vista de los locales comerciales del inmueble, y la parada del CityBus dificultaba el acceso y reducía su atractivo comercial. Se dice que estos locales han permanecido desocupados en los últimos años precisamente por estas razones.
Para los vecinos y comerciantes del mercado, la decisión del alcalde no responde a una preocupación genuina por la seguridad de los ciudadanos, sino a un evidente caso de abuso de poder con la intención de favorecer los intereses patrimoniales de la familia del gobernador. Argumentan que el gobierno municipal está utilizando recursos y decisiones públicas para beneficiar a particulares con vínculos en el poder.

Líderes de los locatarios han expresado su inconformidad y han dejado claro que nunca solicitaron la eliminación del puente peatonal. Aunque reconocen que su estructura ya presentaba desgaste, consideran que en lugar de retirarlo, el gobierno municipal debió sustituirlo por uno nuevo que garantizara la seguridad de los peatones.
De igual forma, rechazan el retiro de la parada del CityBus, pues señalan que su desaparición afectará gravemente la afluencia de visitantes al Mercado de Abasto, reduciendo sus ventas y dañando la economía de cientos de familias que dependen de este centro comercial popular. En este contexto, las decisiones del Ayuntamiento parecen responder más a intereses privados que al bienestar de la ciudadanía.

