
Tras seis meses de búsqueda y localización de sus restos, se ignora quién o quiénes mandaron a secuestrar y asesinar a Sandra Domínguez y esposo
Seis meses de angustia llegaron a un desenlace trágico. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) confirmó este 24 de abril de 2025 la localización de los restos de la activista Sandra Estefana Domínguez Martínez y su esposo Alexander Hernández Hernández, quienes fueron reportados como desaparecidos desde el 8 de octubre de 2024.
El anuncio lo realizó el titular de la FGEO, Bernardo Rodríguez Alamilla, quien detalló que la identificación de los cuerpos fue posible tras una serie de pruebas periciales en diferentes especialidades forenses, que permitieron confirmar sin lugar a dudas la identidad de las víctimas.
Las labores de búsqueda se llevaron a cabo en coordinación estrecha entre la Fiscalía de Oaxaca, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, la Coordinación Nacional Antisecuestro (CONASE), el Centro Nacional de Inteligencia, así como la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Fiscalía General del Estado de Veracruz, Policía Estatal de Oaxaca y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas.
El hallazgo se logró luego de un operativo de cateo en un inmueble ubicado en un camino de terracería entre La Ceiba y Unión Progreso, en el municipio de Santiago Sochiapan, Veracruz. Ahí, en dos fosas clandestinas, se encontraron los restos humanos posteriormente trasladados al Instituto de Servicios Periciales.
La investigación permitió reconstruir la ruta del crimen. Primero, la localización de la camioneta de las víctimas en Playa Vicente, Veracruz, encendió las alertas. Posteriormente, el 17 de octubre de 2024, fue asegurado el teléfono celular de Sandra Domínguez en la comunidad de El Nigromante, lo que llevó a intensificar las búsquedas en la región.
Diversos cateos en propiedades y ranchos de la zona fueron realizados para rastrear a los presuntos responsables. Uno de los operativos clave ocurrió el 29 de enero de 2025 en el rancho “El Capricho”, ubicado en la carretera federal 147, en Nazareno, Veracruz, donde se intentó capturar a uno de los principales sospechosos.
Durante ese despliegue, un enfrentamiento armado dejó como saldo la muerte de A.G.T., propietario del rancho, así como de dos de sus acompañantes, identificados como C.R.V. y A.G.M. Lamentablemente, un elemento de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana también perdió la vida en cumplimiento de su deber.
En el sitio fueron aseguradas diversas armas de fuego, incluyendo rifles de asalto tipo AR-15 y AK-47. La información obtenida tras este operativo permitió acotar el área de búsqueda y, finalmente, localizar a las víctimas en las fosas clandestinas descubiertas en abril.
Según la Fiscalía, las primeras líneas de investigación apuntan a que células criminales que operan en el estado de Veracruz serían las responsables de la desaparición y asesinato de la activista y su esposo, aunque aún se indaga si existen más implicados.
Hasta ahora, una mujer identificada como C.E.R.M., exagente de la Policía Vial Estatal y exguardia penitenciaria, se encuentra vinculada a proceso y en prisión preventiva por su presunta participación, aunque no ha aceptado su responsabilidad en los hechos.
Asimismo, otro detenido, quien fue hallado en posesión del celular de Sandra Domínguez, tampoco ha reconocido su participación en el secuestro ni en la desaparición de la pareja, lo que mantiene varias incógnitas abiertas dentro de la investigación.
A pesar del hallazgo de los restos, sigue sin esclarecerse quién o quiénes ordenaron el secuestro y asesinato de Sandra Estefana Domínguez Martínez y Alexander Hernández Hernández, así como la autoría directa de su ejecución e inhumación clandestina. La Fiscalía de Oaxaca ha reiterado su compromiso de garantizar acceso a la justicia para las víctimas y sus familias.

