
Theresa May y Brexit reciben débil concesión
La Unión Europea acuerda sólo revisar la declaración política sobre una futura relación con Gran Bretaña
A pesar de las apariencias y de los términos moderados utilizados en el comunicado conjunto, el encuentro fue extremadamente “duro”, aunque “constructivo”.
El testimonio más elocuente de ese clima fue la actitud de May, que regresó a Londres con el rostro desfigurado por la contrariedad.
Durante la reunión con la cúpula política de la UE, May presentó opciones para abordar las preocupaciones del Parlamento sobre el “backstop”, la red de salvaguarda imaginada para evitar una frontera física entre las dos Irlandas. Esa cláusula debe entrar en vigor dos años después del Brexit, si la UE y el Reino Unido no llegan a un acuerdo sobre sus futuras relaciones comerciales.

Foto: EFE
Para superar ese problema, Donald Tusk le comentó que el plan del líder laborista Jeremy Corbyn “podría ser una forma de salir del actual callejón sin salida’. En una carta enviada a May, Corbyn había propuesto una unión aduanera permanente entre el Reino Unido y la UE, algo que los partidarios más duros del Brexit habían rechazado.
Cuando faltan 49 días para la fecha fatídica del 29 de marzo, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, lanzó un dramático llamamiento contra el riesgo de una “catástrofe económica y humanitaria” si fracasan las últimas negociaciones.
Esta nota originalmente se publicó en El Sol de México

