
Taurino Amílcar Sosa Velasco declina por Farid Acevedo López en una farsa para dividir a la UABJO
Como era previsible en este guión de simulación, Taurino Amílcar Sosa Velasco, exsecretario particular del rector Cristian Carreño Lopez, oficializó su declinación para respaldar al ex secretario de Finanzas del Gobierno de Oaxaca, Farid Acevedo López, en busca de la rectoría de la UABJO.
Esta maniobra, lejos de ser una sorpresa, confirma un montaje político diseñado desde la Secretaría de Gobierno y aplicado por el rector Carreño López, para imponer al exsecretario de Finanzas del Gobierno de Oaxaca en la máxima casa de estudios.
Fuentes universitarias denuncian que la supuesta aspiración de Sosa Velasco fue una estrategia pactada con Cristian Carreño. La intención real era legitimar una candidatura oficialista bajo la apariencia de pluralidad. Al final, el retiro del académico evidencia que su papel fue el de un simple peón de los funcionarios estatales interesados en controlar la UABJO.
Con un discurso desgastado, Sosa justificó su decisión alegando un «consenso con sectores universitarios». Sin embargo, la comunidad percibe este diálogo como una transacción de intereses cupulares. La retórica de unidad no logra ocultar la sumisión de las facciones frente al poder económico que representa el candidato de Finanzas.
El académico intentó disfrazar su salida como un acto de «sensibilidad política» y compromiso democrático institucional. No obstante, en los pasillos de la UABJO, el calificativo de «esquirol» resuena con fuerza. Se le señala por dinamitar la competencia real para allanar el camino a una imposición sin precedentes.
En el video difundido en las redes sociales, hace un cínico llamado a «hacer historia» mediante el trabajo conjunto, que suena a burla para quienes exigen autonomía. La unidad que pregona Sosa es, en realidad, un pacto de silencio y obediencia. Esta alianza sepulta la esperanza de una renovación académica, privilegiando el control político sobre el rigor universitario.

