
Sin elementos para determinar si son violadores seriales: PGJCDMX
Celeste, Aurora y Estrella, han contado a Excélsior la violación que sufrieron a manos de dos sujetos que operan a bordo de un taxi en la alcaldía de Iztapalapa.
El primero de estos casos ocurrió el 24 de noviembre de 2018, sin embargo, a más de ocho meses de ocurrido, la fiscalía de delitos sexuales de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX), no tiene los suficientes elementos para determinar si se trata de violadores seriales.
“Aquí en la fiscalía, tenemos una carpeta de investigación (la de Estrella), se sabe por las solicitudes que yo he realizado que hay dos carpetas más (las de Celeste y Aurora), o quizá una en la fiscalía de antisecuestros, sin embargo, creo muy aventurado poderle determinar ahorita que se trate de un (violador) serial”, respondió María Concepción Prado García, fiscal de delitos sexuales de la PGJCDMX.
La funcionaria explicó que ya trabaja para atraer las carpetas de investigación y determinar en su momento si es el mismo modus operandi, y, sobre todo, en estos casos si las víctimas pudieron acercarse a las autoridades y así conocer de qué forma procederán al respecto.
“Invito a la ciudadanía a que vengan y denuncien, no podemos permitir que estos sujetos estén operando de esa forma, la fiscalía se ha esmerado a partir de esta nueva administración para poder atraer los casos que en su momento no se realizó una buena investigación y lo que hacemos es tener un trato directo con ellas”, enfatizó.
Los datos que coinciden de las denuncias de Celeste, Aurora y Estrella han sido ampliamente documentados por Excélsior, las tres tomaron el taxi en la misma esquina Calzada Ermita Iztapalapa y la avenida Luis Manuel Rojas.
A Celeste y Estrella las llevaron a retirar del mismo cajero, ubicado en la sucursal 4082 de Banamex, de Calzada Ermita Iztapalapa 2680, colonia Jacarandas, ellas mismas fueron llevadas a hoteles ubicados a 180 metros de distancia uno del otro.
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Aún con todos esos datos en común la fiscalía de delitos sexuales de la Ciudad de México hasta el 7 de agosto de 2019, fecha de la entrevista con la fiscal Prado García no tenía las carpetas de Celeste y Estrella, aunque ya las había solicitado.
Estrella, se había dado por vencida, porque desde que denunció su violación el 26 de noviembre de 2018 y hasta el mes de enero de 2019, no vio interés por parte de las autoridades.
“La última vez que yo fui, fue a finales de enero y yo decidí dejar de ir, porque me dijeron que los resultados médicos decían que no había habido violación, pero que la buena noticia era que los psicológicos sí mostraban datos de una persona violada en ese momento yo valore mi tranquilidad y decidí dejar de ir”, manifestó.
La investigación estuvo pausada hasta la semana pasada, tras la difusión de los testimonios de Celeste y Aurora, el Centro de Terapia de Apoyo a Víctimas de Delitos Sexuales, le llamó a Estrella el viernes 2 de agosto, querían revisar su caso.
“Cuando las autoridades que son las que tendrían que cuidarte te tratan de la misma forma, simplemente es como si no existieras, como si no le importaras a nadie, yo les di (en noviembre) todos los datos, todas las ubicaciones, las fechas las cámaras; no encontraron nada, había muchísimos datos para que lo pudieran encontrar y ellos no hicieron nada, simplemente pues no hubo una violación, porque ya te habías bañado, me decían, entonces ya no hubo violación.”
Con el nuevo contacto de la Procuraduría, ahora se han retomado acciones de la investigación que se habían dejado de hacer como el recorrido en busca de cámaras del C5, el hotel y de particulares que pudieran haber registrado el auto en el que Estrella fue violentada. Habían pasado 8 meses y 15 días.
LOS SECUESTROS” DE CELESTE Y AURORA
Los casos de Celeste y Aurora están radicados en la fiscalía antisecuestrosencabezada por César Olivares Aparicio. Excélsior solicitó una entrevista con él, pero hasta el cierre de este texto la oficina de Comunicación Social de la Procuraduría no había dado una respuesta.
Celeste buscó que su caso fuera tipificado como violación. Hizo su denuncia después de su agresión el 20 de diciembre de 2018 se la tomaron en la fiscalía de delitos sexuales número 5 de Iztapalapa, pero cuando intento darle seguimiento la mandaron a la fiscalía de secuestros en Azcapotzalco.
“Lo habían tipificado como secuestro exprés no por violación, como yo había iniciado la denuncia, lo cual me pareció incorrecto, porque la violencia de género en el país es muy grave, está matando nueve mujeres por día, como para minimizar un delito de este tipo.”
Aunque lento, reconoce que las autoridades van trabajando, pero para poder tener acceso a su carpeta tuvo que recurrir a interponer una queja ante Derechos Humanos.
“Después de que la fiscalía antisecuestro recibió mi queja por Derechos Humanos ellos me atendieron inmediatamente y me asignaron un Ministerio Público y pues estuvimos dando elementos para seguir una investigación.”
Hasta la semana pasada, cuando Excélsior dio a conocer los testimonios de ella y Aurora no estaban relacionados, e incluso cuando Aurora acudió a denunciar el 23 de diciembre de 2018, al día siguiente de su agresión le dijeron que nunca habían escuchado de un caso similar.
“Incluso la abogada que me atendió, me preguntó qué con quién yo tenía problemas si ella nunca había escuchado de un caso similar, que sí habían escuchado muchos casos parecidos de ataques en taxis, pero no en ese modo que una persona sale del asiento trasero, entonces que si yo con quien tenía problemas para que algo así me hubiera pasado”.
Aurora a diferencia de Estrella y Celeste no fue llevada a un hotel, ni tampoco la llevaron a sacar dinero de un cajero automático.
“Me decían que no me hiciera pendeja, que yo traía más dinero, les dije traigo 90 pesos y si quieres vamos por ellos al cajero, cuando ya les di esa respuesta ya no insistieron.”
Aun así, los violadores introdujeron sus manos bajo la ropa de Aurora y tocaron sus partes íntimas.
VIOLADORES SERIALES EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Cuatro violadores seriales han sido detenidos en la Ciudad de México de enero a agosto de 2019. Juan Carlos N, quien realizaba sus violaciones conduciendo un vehículo Chevy, utilizando un arma punzocortante o de fuego y operando en Coyoacán.
El segundo fue detenido el 20 de junio, se trata de Felipe Hernández, a quien se le atribuyen al menos seis violaciones, abandonaba a sus víctimas en Álvaro Obregón.
El 25 y 26 de julio fueron detenidos dos sujetos de una banda que operaba en bares de la condesa y también abandonaba a sus víctimas en Álvaro Obregón.
El más reciente fue capturado el lunes 5 de agosto, un sujeto que operaba en un Aveo y al que se le han vinculado cuatro carpetas de investigación
“Su modus operandi, lo que hacía este sujeto, abordaban sus víctimas y a los 10 minutos del recorrido, ya que veía se sentía segura, de repente volteaba y les decía: “tu puerta está entreabierta, por favor ciérrala bien”; se detenía y cuando la víctima se volteaba sacaba la pistola y amagaba”, reveló a Excélsior la fiscal Prado.
OTRO VIOLADOR SERIAL DE IZTAPALAPA
Además de los testimonios de Celeste, Aurora y Estrella, Excélsior presentó también el testimonio de Lucero, ella también fue violada en Iztapalapa con otro modus operandi.
Abordó el taxi en las inmediaciones del paradero de Santa Martha y al avanzar el vehículo sobre el puente de la Concordia dos sujetos abordaron el taxi, amagándola a ella y un amigo que la acompañaba, después de obligarla a practicar sexo oral a uno de ellos la abandonaron junto con su amigo.
Su caso también está radicado en la fiscalía de delitos sexuales, los hechos sucedieron el 3 de diciembre de 2018 y 8 meses de distancia, tampoco hay avances en la investigación.
Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

