
Silencio en la cuna de Juárez: el magisterio que no fue visto ni fue escuchado por Claudia Sheinbaum
GUELATAO, Oaxaca.- Bajo el sol radiante de la Sierra Norte de Oaxaca, Guelatao de Juárez conmemoraba este 21 de marzo el 220 aniversario del Benemérito. Entre coronas de flores y solemnidad, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó un acto cívico blindado, donde la mística liberal de la soberanía nacional ocultó, por diseño, las grietas del descontento social.
A pocos metros del recinto oficial, la Sección 22 de la CNTE intentaba materializar su presencia. Tras un paro de 72 horas que no logró doblegar al Estado, el sector Sierra se congregó para exigir diálogo directo. Sin embargo, su capacidad de movilización se vio diluida frente a la logística gubernamental.
La estrategia oficial fue impecable y restrictiva. Contingentes invitados por el gobierno de Oaxaca y medidas de seguridad preventivas formaron una muralla humana que neutralizó cualquier asomo de protesta. El anunciado lanzamiento de proyectiles y huevos podridos contra el gobernador Salomón Jara nunca ocurrió; en su lugar, el acarreo organizado garantizó un escenario de aparente unidad y calma.
Desde el estrado, la presidenta Sheinbaum ni vio ni escuchó a los trabajadores de la educación. Concentrada en el protocolo del evento oficial, la mandataria no escuchó las demandas de abrogación de la Ley del ISSSTE. El diálogo solicitado, sin intermediarios de Gobernación o la SEP, quedó nuevamente en el aire.
A diferencia de años anteriores, donde el magisterio oaxaqueño imponía su propio acto cívico-político, esta vez el perfil fue inusualmente bajo. Sin consignas estruendosas ni marchas disruptivas, los maestros observaron desde la periferia cómo su jornada de lucha nacional se disolvía entre los aplausos coreografiados del acto oficial.
Al finalizar la ceremonia, el vacío era evidente. La Sección 22 se retiró de Guelatao con las manos vacías y la frustración de una visibilidad negada. En la tierra de Juárez, donde el respeto al derecho ajeno es paz, el silencio del gobierno frente al magisterio marcó el pulso político del día.

