
Sección 22 niega pintas a bancos, estadio de beisbol y oficinas de Morena; denuncia intento de desprestigio
La Sección 22 de la CNTE negó participación en los incendios y pintas ocurridos en bancos y oficinas de Morena en Oaxaca, la madrugada de este sábado.
La dirigencia magisterial acusó a funcionarios estatales y algunos medios de comunicación de construir una campaña para criminalizar su movimiento, al señalarlos sin investigaciones ni pruebas que sustenten los vínculos difundidos públicamente durante las últimas horas.
En un comunicado oficial, el sindicato precisó que los actos registrados la madrugada de este sábado no fueron acordados por su Asamblea Estatal Permanente. Dicha instancia define todas las movilizaciones del magisterio oaxaqueño dentro de su jornada nacional de lucha. Por ello, rechazan cualquier relación con lo sucedido.
“El Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca se deslinda categóricamente de estos hechos”, puntualizó el documento. Remarcaron que sus determinaciones son colectivas y se adoptan mediante procesos democráticos internos, ajenos a acciones unilaterales o violentas no consensuadas por sus bases organizadas.
Para la representación sindical, resulta preocupante que algunos medios atribuyan responsabilidades sin investigaciones concluidas. Afirmaron que esa práctica alimenta narrativas orientadas a desacreditar la lucha magisterial y a otros movimientos sociales, desviando la atención de sus demandas laborales, educativas y populares legítimas.
Denunciaron además una campaña permanente de desprestigio contra su organización. Subrayaron su trayectoria en la defensa de la educación pública, los derechos laborales y causas populares. Exigieron a los medios informar con objetividad, responsabilidad y apego a hechos verificados, sin difundir acusaciones sin sustento comprobable.
En su misiva, la Sección 22 confirmó que sus protestas seguirán bajo los acuerdos de sus instancias democráticas. Reafirmaron su compromiso con los trabajadores de la educación y la enseñanza pública, insistiendo en que el periodismo debe buscar la verdad y no manipular la opinión pública contra movimientos sociales.

