
‘Se abrió la tierra, no podíamos caminar durante sismo’
Santa María Huazolotitlán, es uno de los 33 municipios costeños afectados por los recientes sismos, según sus pobladores, 70 por ciento de sus viviendas registran daños en su estructura.
«Las habitantes de las comunidades negras de José María Morelos y Cerro del Chivo están devastados pues el sismo ocasionó grandes grietas y la caída de paredes, techos y bardas de muchas viviendas y comercios”, refirió Isidro Ramírez López, habitante de Huazolotitlán.
«Protección Civil nos informó que aquí fue el epicentro, pero se dijo Pinotepa Nacional como referencia, pues es más conocido que nuestro municipio”, dijo.
«Literal, subrayo, no podíamos caminar durante el sismo”.
El también dirigente de la Organización para el Desarrollo Social y Productivo de los Pueblos Indígenas y Comunidades Afrodescendientes (Socpinda) refirió que las autoridades municipales empezaron a realizar el conteo de las viviendas afectadas.
«Durante la mañana nos reportaron a la población que siete, de cada 10 casas, están afectadas”, mencionó.
Sin embargo, expuso que el número de viviendas no se puede conocer aún porque son muchas las dañadas.
«Ni siquiera se puede estimar, muchas casas se cayeron o se siguen agrietando por las réplicas”, anotó.
Resaltó que, en Cerro del Chivo, donde residen alrededor de 100 pobladores, casi todas las viviendas resultaron con daños mayores y quedaron inhabitables.
«Los pobladores de José María Morelos y Cerro del Chivo están durmiendo en sus patios, pues sus viviendas están inhabitables”, aseveró.
Además, destacó que algunas calles y terrenos en las dos comunidades presentan grandes grietas ante la magnitud del terremoto.
«En verdad, se abrió la tierra”, apuntó.
«No ha dejado de temblar, ahora sabemos lo que han sufrido los habitantes del Istmo de Tehuantepec”, mencionó el promotor cultural de los pueblos negros de la Costa de Oaxaca.
Subrayó que el municipio de Huazolotitlán, así como sus comunidades y barrios, están en espera de la llegada del auxilio de los gobiernos federal y estatal, para atender sus necesidades urgentes, principalmente de vivienda.
Ramírez López lamentó que en este caso las organizaciones sociales no se hayan interesadas en ayudar al pueblo costeño, “tal vez están desilusionados, temen que la ayuda no la entreguen o las autoridades la desvíen por otro lado”.
Con información de Excélsior

