
Riesgos de la robotización de la economía
El uso de robots en los sectores económicos elevarán el crecimiento del PIB, pero también generará una mayor desigualdad en los ingresos de las personas, advierte Oxford Economics.
El uso de robots está en aumento: en este punto, cada nuevo robot que es instalado desplaza a un promedio de 1.6 trabajadores de manufactura, según el modelo de Oxford Economics.
La automatización no es una nueva tendencia en la manufactura, por supuesto. La industria automotriz, por ejemplo, utilizó el 43% de los robots existentes en el mundo en 2016.
Pero los robots se están volviendo más baratos que muchos trabajadores humanos, en parte debido al descenso en los costos de las máquinas. El precio unitario promedio por robot ha caído 11% entre 2011 y 2016, de acuerdo con Oxford Economics. Y adquieren cada vez mayor capacidad para funcionar en procesos más sofisticados y contextos más variados. Además de eso, la demanda de productos manufacturados está aumentando.
China presenta una gran oportunidad de crecimiento en automatización. Ese país ya cuenta una quinta parte de los robots industriales del mundo, ya que cada tercer robot nuevo es instalado allí. Pekín «está invirtiendo en robots para posicionarse como el líder mundial de manufactura”, dijo Oxford Economics. Para 2030, unos 14 millones de robots podrían estar operando en China, “empequeñeciendo” al resto del mundo, según Oxford.
El efecto sobre la producción económica podría ser tremendo. Oxford Economics estima que aumentar las instalaciones de robots a un 30% por encima del pronóstico de crecimiento actual para 2030 conduciría a ese año a un aumento de 5.3% en el PIB global, o 4.9 billones de dólares. Esa es una cifra mayor que el tamaño proyectado del PIB de Alemania para ese año.
Amazon presume sus ‘robots colaborativos’, piezas clave para aumentar producción
El gigante del comercio online Amazon está implementando el uso de robots en ciertas tareas en sus plantas de distribución, aumentando la eficacia de sus tareas logísticas.
Esta nota originalmente se publicó en Expansión

