
Raymundo Chagoya cede calle pública a Fibra Danhos sin consultar al Cabildo y sin permiso del Congreso en #Oaxaca
En un acto de grave arbitrariedad, el alcalde Raymundo Chagoya Villanueva cedió de facto la Privada Las Rosas, en la colonia Reforma de Oaxaca de Juárez, a la empresa Fibra Danhos para el proyecto Parque Oaxaca. Sin consultar a los vecinos, sin aprobación del Cabildo y sin permiso del Congreso local, el edil priorizó intereses privados sobre el patrimonio público. Los afectados exigen su destitución inmediata.
Esta decisión unilateral revela un patrón preocupante de opacidad en la gestión municipal. Mientras Chagoya aspira a la reelección, entrega una vía pública esencial a un corporativo, sin justificar interés público ni transparentar el proceso. Los vecinos de la colonia Reforma denuncian que la calle fue literalmente engullida: cerrada con láminas y excavada a más de 20 metros de profundidad para un estacionamiento privado. La destrucción física es irreversible y se realizó a espaldas de la ciudadanía.
Chagoya minimizó la invasión como “mínima por logística”, mientras el Ayuntamiento realiza avalúos para eventual venta, concesión o permuta de la calle. El colectivo vecinal calificó las declaraciones del alcalde como “una burla descarada a los oaxaqueños”. De acuerdo con la denuncia vecinal, hasta hoy no existen actas de Cabildo ni decretos del Congreso de Oaxaca que aprueben la desincorporación de la Privada Las Rosas. Búsquedas exhaustivas en sitios oficiales confirman la ausencia total de los procedimientos legales requeridos.
Según la legislación oaxaqueña, ceder una calle pública exige justificación de interés público, aprobación del Cabildo y, frecuentemente, decreto del Congreso estatal. Nada de esto ha sucedido. Chagoya actuó fuera de la ley. El Ayuntamiento opera como “agente inmobiliario” de Fibra Danhos, denuncian los vecinos. En lugar de defender el dominio y patrimonio público, facilita la apropiación de bienes que pertenecen al pueblo de Oaxaca.

La calle Privada de Las Rosas, antes.
_________________________
Desde diciembre de 2025, los colonos presentaron denuncias formales por invasión. Las autoridades respondieron con omisión y presunta complicidad, permitiendo muros de lámina que ocultaron los trabajos bajo total opacidad. El pasado 16 de mayo de 2026, vecinos retiraron parte del cercado y descubrieron una “escena de destrucción ecológica y urbana absoluta”. Árboles talados, vegetación arrasada y daño grave al ecosistema del arroyo local.
La tala indiscriminada afecta la microcuenca y el equilibrio ambiental de la zona. Se trata no solo de una usurpación vial, sino de un verdadero ecocidio consentido por la autoridad municipal. Cimientos de propiedad privada se asientan ya sobre suelo de orden público. Esto evidencia que la empresa avanza como si la calle ya fuera suya, amparada en la complacencia del alcalde.
Chagoya reconoció en sesión de Cabildo del 20 de mayo que no se ha discutido ni aprobado la desincorporación. Sin embargo, los hechos en terreno demuestran que la apropiación de la calle es un hecho consumado. Los permisos otorgados a Fibra Danhos solo cubren demolición y excavación temporal. Utilizarlos para desaparecer una calle completa constituye un abuso de autoridad, una violación al patrimonio colectivo y también un delito que debe ser sancionado de inmediato.
Los vecinos han sido víctimas de campañas de difamación en redes sociales. Estos ataques no ocultan la realidad: la Privada Las Rosas es un bien público y no puede ser obsequiada a un consorcio millonario. Obsequiarla es peculado. Si Chagoya cedió o transfirió ilegalmente la calle pública a Fibra Danhos, una empresa privada, incurre en peculado (o delitos equivalentes como malversación o uso ilícito de atribuciones).

La Privada de las Rosas, hoy. Desapareció.
_____________________________
Al ser bienes del dominio público, el funcionario tiene el deber legal de administrarlos para el beneficio de la comunidad, y desviarlos para un patrimonio privado constituye un desvío de recursos municipales. La falta de vigilancia del Ayuntamiento sobre la legalidad del proyecto es alarmante. En lugar de fiscalizar, el gobierno municipal actúa como facilitador de intereses privados.
Esta cesión irregular ocurre mientras Chagoya busca reelegirse. Los oaxaqueños deben cuestionar si su proyecto de “progreso” consiste en entregar bienes comunes a cambio de apoyos políticos o económicos. La defensa legal y social del territorio continuará, advierte el colectivo. No permitirán que la opacidad y los abusos de poder consoliden el robo de una calle emblemática.
Exigir la destitución de Raymundo Chagoya no es un capricho vecinal, sino una demanda de justicia elemental, advirtieron. “Nadie puede disponer unilateralmente de lo que pertenece a toda la ciudadanía”, precisaron.

