
POLÍTICA EXPRÉS | Los programas sociales federales que han impactado a la pobreza en #Oaxaca
En Oaxaca, la historia reciente de la política social federal muestra que los programas Progresa, Oportunidades y Prospera han sido los que mayormente impactaron en la reducción de la pobreza extrema. De acuerdo con evaluaciones del CONEVAL, fueron los más efectivos en mejorar las condiciones de vida de las familias más marginadas.
El diseño de estos programas, implementados entre 1997 y 2018, consistió en transferencias monetarias condicionadas a que los hogares enviaran a sus hijos a la escuela y acudieran a centros de salud. De esa forma, se atacaron simultáneamente carencias en educación y salud, pilares fundamentales de la pobreza multidimensional.
En el caso de Oaxaca, las transferencias de Progresa y sus posteriores versiones alcanzaron a cientos de miles de hogares en comunidades rurales e indígenas. Reportes federales señalan que el presupuesto nacional de Prospera superó los 66 mil millones de pesos anuales, de los cuales una proporción importante se destinó al sur del país.
Los impactos fueron notorios. La asistencia escolar en secundaria y bachillerato creció en regiones de alta marginación, reduciendo la deserción escolar de los adolescentes. Asimismo, los indicadores de nutrición infantil mostraron mejoras, particularmente en niñas y niños menores de cinco años. La evidencia oficial destaca a Oaxaca como beneficiario clave de estos programas.
El segundo programa de mayor impacto en la entidad ha sido la Pensión para Adultos Mayores, conocida actualmente como Pensión del Bienestar. Se trata de una transferencia monetaria universal y no condicionada, que busca mejorar el ingreso de personas de 65 años en adelante, un sector muy presente en comunidades oaxaqueñas.
En Oaxaca, donde los hogares con jefatura de adultos mayores son comunes, esta pensión ha significado un ingreso estable. En 2024, el presupuesto nacional para este programa ascendió a más de 465 mil millones de pesos, con beneficios directos para cerca de 650 mil adultos mayores en la entidad.
Diversos estudios destacan que esta pensión ha permitido reducir la vulnerabilidad alimentaria de familias rurales, donde muchas veces los adultos mayores sostienen a sus nietos. En algunos hogares, los recursos representan hasta el 40 por ciento del ingreso mensual, ayudando a reducir la pobreza por ingresos en zonas marginadas.
A diferencia de otros programas, tanto Prospera como la Pensión para Adultos Mayores lograron tener efectos medibles y consistentes en la disminución de la pobreza. Sus evaluaciones reflejaron un impacto claro en educación, salud y alimentación, áreas donde Oaxaca ha enfrentado históricamente los rezagos más profundos del país.
Sin embargo, en los últimos dos años, no existe evidencia de un programa estatal diseñado y ejecutado por el gobierno de Oaxaca que haya logrado un impacto similar. A pesar de ello, el gobernador Salomón Jara presume que en su administración la pobreza en la entidad disminuyó en un seis por ciento.
Expertos señalan que la reducción reciente de la pobreza en Oaxaca está relacionada principalmente con los recursos federales, particularmente la Pensión para Adultos Mayores, y no con acciones propias del gobierno estatal. En ese sentido, la narrativa oficial parece querer adjudicarse logros que corresponden a programas financiados y operados desde la federación.

