Pide Xi Jinping lealtad a militares

Pide Xi Jinping lealtad a militares

Un día después de obtener vía libre para gobernar de por vida, el presidente de China, Xi Jinping, pidió a las fuerzas armadas del país que sean leales a la nueva Constitución reformada en la que ahora se inscribe su pensamiento político.

«Todo el ejército debe fortalecer su consciencia constitucional, promover el espíritu constitucional y ser un admirador leal, un seguidor escrupuloso y un acérrimo defensor de la Constitución”, dijo Xi ante oficiales de las fuerzas armadas.

Xi, que también es el jefe de las fuerzas armadas, hizo estas declaraciones durante una reunión del Ejército de Liberación Popular y la policía armada.

A diferencia de la mayoría de países, el ejército chino está permanentemente bajo el control del Partido Comunista (PCCh) y no del Estado.

A principios de año, el partido tomó también el control de las fuerzas paramilitares, en un movimiento que según analistas podría deberse a la preocupación por un potencial uso de la policía para dar un golpe de Estado. Pocos imaginaban este escenario hace cinco años, cuando Xi se convirtió en secretario General del Partido Comunista Chino.

«Xi va a ser la punta de lanza de reformas económicas y probablemente de una flexibilización política”, auguró en enero de 2013 el periodista Nicholas Kristof en el diario The New York Times.

Igual que Kristof, varios observadores atribuían simpatías liberales a Xi Jinping, cuya familia sufrió las purgas maoístas y que envió a su hija estudiar a la universidad estadunidense de Harvard.

«Pero ‘Xi el reformista’ era una quimera (…) una construcción imaginaria que jamás se concretaría”, explicó Kerry

Brown, sinólogo del King’s College de Londres, quien recuerda que una ilusión similar recibió a su predecesor Hu Jintao.

En 2012, cuando Xi Jinping se convirtió en secretario general del PCCh, el entorno parecía propicio: las redes sociales alentaban el debate público, la economía se abría, los abogados se oponían a los excesos de las autoridades, y se permitió elecciones municipales democráticas en la pequeña localidad de Wukan.

Ahora, las cosas han cambiado radicalmente: internet, las empresas privadas, los intelectuales disidentes y Wukan vuelven a estar sometidos al control autoritario del régimen.

Mejora relación con el Vaticano

China aseguró que está trabajando con el Vaticano para mejorar las relaciones bilaterales, lo que confirma el reciente acercamiento entre ambos países, que rompieron sus lazos diplomáticos hace más de 60 años.

«Nuestra postura es clara. Estamos contentos de trabajar con el Vaticano para mejorar nuestras relaciones”, afirmó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang.

Con información de Excélsior

Share This
error: Content is protected !!