
En Día del Periodista, comunicadores de #Oaxaca alzan la voz y exigen freno a persecución y censura en México
En Oaxaca, la voz del gremio periodístico tronó con fuerza y sin titubeos durante el Día Nacional del Periodista, donde comunicadoras y comunicadores exigieron respeto, garantías y plena libertad para ejercer su labor. Entre pancartas y aplausos, denunciaron que la libertad de expresión enfrenta amenazas cada vez más descaradas.
La concentración, convocada por el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores Capítulo Oaxaca, reunió a decenas de profesionales frente al Hemiciclo a Juárez. Ahí, el periodista Humberto Cruz Matías leyó un pronunciamiento que recordó que sin libertad de expresión no existe democracia, rendición de cuentas ni justicia verdadera para la ciudadanía.
Con tono firme, Cruz Matías advirtió que ningún servidor público debe usar recursos, leyes o instituciones del Estado para intimidar o castigar a periodistas y medios. Subrayó que el periodismo no es un regalo del poder, sino un derecho social que vigila al gobierno, defiende derechos humanos y amplifica voces ignoradas.
El comunicador también alertó que criminalizar la labor informativa erosiona el Estado de Derecho y representa un retroceso democrático. “Usar la ley para castigar la crítica es censura”, enfatizó, señalando que cualquier intento de intimidación a la prensa perjudica directamente a la sociedad, que depende del flujo libre de información.

Periodistas oaxaqueños rechazan censura y persecución.
Durante el acto, el periodista Luis Ramírez, presidente del Capítulo Oaxaca, señaló casos recientes en Veracruz y Campeche, así como propuestas de leyes mordaza en Puebla, que revelan un patrón preocupante: autoridades intolerantes a la crítica que buscan frenar el trabajo periodístico mediante procesos legales y amenazas institucionales.
Ramírez advirtió que estos hechos envían un mensaje peligroso: informar puede tener consecuencias penales en México. “Ese mensaje es inaceptable en cualquier democracia”, declaró, mientras asistentes asentían con un indignado “así no”, reafirmando que las agresiones al gremio son también agresiones al derecho ciudadano a estar informado.
Desde el Hemiciclo, el gremio anunció que alertará a organismos internacionales como la ONU y la CIDH sobre el clima de persecución contra los periodistas. Reiteraron que cuando se agrede a un periodista en cualquier estado, se agrede a todo el gremio y, de paso, a toda la sociedad mexicana.
El acto cerró con un llamado urgente a la unidad y la resistencia. “El periodismo no es delito. La crítica no es delito. Informar no es delito”, proclamaron. Exhortaron a no normalizar la censura, a practicar la solidaridad activa y a defender la libertad de expresión sin importar región, medio o línea editorial.

