
Ordeña de ductos de Pemex se triplica en el Istmo de #Oaxaca durante gobierno de Jara mientras crece presencia criminal
En los tres años del gobierno de Salomón Jara, el robo de combustible a Pemex se ha triplicado en el Istmo de Tehuantepec, según reportes de la paraestatal. El crecimiento coincide con la expansión de células del crimen organizado vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación y al Cártel de Sinaloa.
El Istmo de Tehuantepec concentra alrededor del 80% de las tomas clandestinas detectadas en Oaxaca, debido a la presencia de ductos estratégicos como Minatitlán-Salina Cruz. Aunque Pemex publicará su informe consolidado de 2025 en diciembre, datos parciales muestran un incremento sostenido en perforaciones ilegales durante los últimos tres años.
De acuerdo con reportes de Pemex y del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), Oaxaca pasó de registrar 41 tomas clandestinas en 2023 a 97 en 2024, lo que representó un aumento de 136%. La mayoría se localizaron en municipios del Istmo como Asunción Ixtaltepec, que reportó 37 incidentes ese año.
Para 2025, y con cifras recopiladas entre enero y noviembre, se estima un total de 120 tomas clandestinas, lo que implica un crecimiento adicional de entre 20% y 44% respecto del año previo. Esto coloca a la región istmeña nuevamente como epicentro del huachicol en la entidad.
El avance acumulado entre 2023 y 2025 oscila entre 193% y 241%, un incremento que especialistas atribuyen a la disputa territorial entre grupos criminales. Municipios como San Juan Guichicoví, Matías Romero y Juchitán encabezan las detecciones, con al menos 59 tomas registradas solo en el primer semestre de 2025.
Durante el segundo semestre de 2025, las tomas continuaron multiplicándose. Matías Romero reportó dos nuevas perforaciones cerca de una estación de servicio, mientras Santa María del Tule registró otra más, asegurada junto a una planta de Pemex donde tres personas fueron detenidas transportando combustible robado en una pipa.
El crecimiento del huachicol incluye modalidades tradicionales mediante perforaciones a ductos y huachicol fiscal, ligado al contrabando de combustibles vía aduanas. Aunque este último presenta menos reportes específicos por estado, Oaxaca incrementó sus denuncias en 22% respecto de 2024, especialmente en zonas cercanas al puerto de Salina Cruz.
Las pérdidas económicas derivadas del robo de hidrocarburos rondan los 5,400 millones de pesos en Oaxaca durante 2025, lo que implica un aumento de 157% respecto de 2023. A escala nacional, las pérdidas ascendieron a más de 20 mil millones de pesos entre enero y septiembre del presente año.
Operativos como “Sable”, coordinados por fuerzas federales en 2025, han derivado en más de 80 detenciones relacionadas con huachicol en Oaxaca. Sin embargo, las acciones no han logrado frenar el aumento de tomas clandestinas, pues continúan descubriéndose entre dos y nueve nuevas perforaciones cada mes.
Con este crecimiento, Oaxaca se mantiene entre los estados con mayor incidencia de robo de hidrocarburos en el país. Aunque el gobierno estatal afirma combatir la actividad criminal, los datos muestran que el huachicol avanza con fuerza en el Istmo de Tehuantepec, convertido ya en uno de los corredores energéticos más vulnerables de México.

