Ola de violencia sacude #Oaxaca: Cuatro ejecuciones en fin de semana cuestionan estrategia de seguridad de Salomón Jara

Ola de violencia sacude #Oaxaca: Cuatro ejecuciones en fin de semana cuestionan estrategia de seguridad de Salomón Jara

Oaxaca enfrenta una escalada de inseguridad que contradice las afirmaciones del gobernador Salomón Jara sobre avances inéditos en el bienestar de los oaxaqueños. En un fin de semana marcado por la impunidad, al menos tres personas perdieron la vida en ataques armados en distintas regiones del estado, sin que se reportaran detenciones inmediatas. 

Estos hechos, ocurridos entre el sábado 6 y domingo 7 de diciembre, exponen las graves fallas en la supuesta “primavera oaxaqueña” y avivan el debate sobre la efectividad de las políticas de seguridad, mientras la Guardia Nacional y la Policía Estatal responden con operativos tardíos.

El sábado por la mañana, en la población de La Mata, en la región del Istmo de Tehuantepec, un hombre fue hallado sin vida a un costado de la carretera federal que une Matías Romero con La Ventosa. Descubierto por pobladores, el cadáver presentaba manos y pies atados, evidentes signos de tortura y heridas de bala, además de una cartulina con un mensaje amenazante. 

Tras la alerta a la Policía Municipal, se solicitó refuerzos de la Policía Estatal y la Guardia Nacional, pero el sitio del crimen quedó acordonado sin avances en la identificación de los responsables, sumando a la percepción de vulnerabilidad en una zona propensa a disputas territoriales.

Esa misma noche, la violencia irrumpió en Pinotepa Nacional, en la Costa oaxaqueña, donde un hombre identificado como Rubén fue ejecutado a balazos en una taquería mientras cenaba. Sujetos armados irrumpieron en el establecimiento y abrieron fuego, dejando al cliente muerto en el interior y a dos trabajadores heridos, quienes fueron trasladados a un hospital local. 

El ataque, perpetrado en un espacio público concurrido, resalta la seguridad de los criminales y la falta de vigilancia en áreas urbanas, donde incidentes similares han proliferado en los últimos meses, según reportes locales.

El domingo, la región de la Mixteca no escapó al terror: en la agencia de Vista Hermosa de Huajuapan de León, hombres armados atacaron a un motociclista y su acompañante, matando a uno y dejando herido al otro, quien falleció en el hospital. Los hechos ocurrieron en plena vía pública, sin testigos que facilitaran la captura de los agresores. 

Esta agresión, la tercera en menos de 48 horas con cuatro víctimas, ilustra la dispersión geográfica de la criminalidad en Oaxaca, desde el Istmo hasta la Mixteca, y subraya la ausencia de una respuesta integral oficial que prevenga estos brotes esporádicos pero letales. 

A pesar de estos eventos, el gobierno de Jara sostiene que su gobierno “está haciendo las cosas como nunca” y que Oaxaca ocupa el quinto lugar nacional en seguridad, con una reducción en homicidios dolosos y muertes violentas de mujeres en 2025. Sin embargo, estas cifras contrastan con reportes independientes que documentan 275 homicidios en el primer cuatrimestre del año y un aumento del 60.5% en delitos, el más alto del país. 

El Semáforo Delictivo registra 65 homicidios solo en mayo, evidenciando que la “estabilidad” oficial no se traduce en calles seguras para los oaxaqueños.

En redes sociales, la crítica arreciaba: usuarios denuncian una “inseguridad creciente” tras tres años de Jara, con servicios públicos desmantelados y nepotismo rampante, mientras otros cuestionan la “paz de los sepulcros” ante cuatro asesinatos el 4 de diciembre en la capital. 

Estas voces denuncian la fallida  estrategia en materia de seguridad de la inexistente “primavera oaxaqueña” que está haciendo las cosas “como nunca”; “como nunca, si, pero para mal”, le reviran en redes, acusando a Jara de la falta de un plan de seguridad que atienda raíces como la pobreza y el crimen organizado, en lugar de informes regionales que maquillan la realidad.

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