Oaxaca: trece años de balas, sangre y asfalto culminaron con la ejecución del penúltimo Villaseca del Sindicato Libertad

Oaxaca: trece años de balas, sangre y asfalto culminaron con la ejecución del penúltimo Villaseca del Sindicato Libertad

La noche del jueves 16 de abril de abril, el eco de las balas en San Francisco Tutla dictó la sentencia definitiva. Iván Tomás Luis Villaseca, 32 años, el penúltimo bastión de una estirpe indomable, exhaló su último aliento tras un ataque que paralizó la capital oaxaqueña.

Bajo el cielo nocturno de la zona metropolitana de Oaxaca capital, el rugido de los motores de carga se transformó en un silencio sepulcral. Con la muerte del líder del Sindicato Confederación Joven de México, se cierra un ciclo de sangre y asfalto que durante trece años dictó las reglas del transporte concesionado estatal.

La historia de esta dinastía comenzó en agosto de dos mil trece, cuando los hermanos Luis Villaseca decidieron romper cadenas. Tras una escisión violenta de la Confederación Nacional de la Productividad, nació el Sindicato Libertad, una organización que pronto se convertiría en un gigante temido por propios y por extraños.

Juan Yavhé, Iván Tomás y Erick Geovani no solo fundaron un gremio; forjaron un imperio basado en el control férreo de las rutas. Herederos de la voluntad de Armando Luis Martínez, apodado «El Tasajo», los hermanos entendieron que en el transporte oaxaqueño el poder se negocia con fuerza bruta.

Las oficinas.

El primer gran golpe al corazón de la familia ocurrió el veinte de febrero de 2016, en Santa Lucía del Camino, municipio conurbado a la capital. Armando Luis Martínez cayó bajo el fuego en la colonia El Bosque, dejando un vacío que sus hijos intentaron llenar con una ferocidad que pronto escalaría a niveles nunca vistos.

Apenas dos meses después, el primero de abril, la tragedia golpeó nuevamente en un campo deportivo de Tlalixtac. Carlos Alberto Luis Martínez, secretario general e hijo de «El Tasajo», fue ejecutado a plena luz del día, confirmando que la guerra por el control sindical no respetaría espacios ni treguas.

La violencia no distinguió géneros ni parentescos dentro de la pugna por las jugosas rutas del transporte oaxaqueño. En diciembre de 2016, Mayra Luis Martínez, tía de los fundadores y líder de la CROC, fue acribillada en sus propias oficinas de San Francisco Tutla, Oaxaca.

El asedio continuó en mayo de 2018, cuando Gilberto Luis Martínez, otro de los hermanos de la vieja guardia, cayó. Frente a una tienda de conveniencia en la carretera federal 190, los disparos en la cabeza y el tórax marcaron el destino de otro dirigente del gremio.

El crimen de Juan Javhé y familia.

Durante años, el Sindicato Libertad mutó, buscando legitimidad bajo las siglas del sindicato Confederación Joven de México y afiliándose a la CATEM. Sin embargo, detrás de los nuevos logotipos, las viejas rencillas por contratos de obra y rutas de acarreo seguían alimentando una lista de víctimas que parecía no terminar.

El ocho de julio de 2025, el horror alcanzó un nivel sin precedentes en el Parque del Amor, al sur de la capital oaxaqueña. Juan Yavhé Luis Villaseca, líder del sindicato y heredero de la dinastía Luis Martínez, fue perseguido y ejecutado junto a su esposa y su hijo de siete años, un crimen que conmocionó a la sociedad por la crueldad empleada.

Aquella masacre dejó a Iván Tomás como el único rostro visible y activo de los fundadores originales del movimiento Libertad. El peso de la estructura sindical y las amenazas de los grupos rivales recayeron sobre sus hombros, mientras la sombra de la muerte acechaba en cada crucero de Oaxaca.

La calma aparente se rompió este jueves 16 de abril cerca de las 22:30 horas, en una oficina ubicada en la privada de Nogales y Camino Nacional, de San Francisco Tutla, agencia municipal de Santa Lucía del Camino. Un comando armado sorprendió a Iván y sus escoltas, disparando con una precisión quirúrgica que no permitió margen de error ni posibilidad de una respuesta efectiva de seguridad.

Con Noé Jara Cruz.

A pesar de ser trasladado a una clínica privada con la esperanza de sobrevivir, los médicos confirmaron su deceso minutos después. En las calles, los agremiados iniciaron bloqueos desesperados, cerrando pasos como un último tributo de caos hacia su líder caído bajo el plomo enemigo.

Erick Geovani, el tercer hermano y heredero de la dinastía Luis Martínez, permanece fuera de la línea de fuego, marcando una distancia que hoy parece su salvación. Sin líderes fundadores activos, la Confederación Joven enfrenta una incertidumbre total sobre quién tomará las riendas de un negocio que ha costado tantas vidas a una misma familia.

Oaxaca amaneció hoy con una tensa calma, observando el final de una era marcada por la confrontación y el poder. La caída de Iván Tomás Luis Villaseca no es solo un homicidio más; es el epitafio de una dinastía que nació, creció y murió entre balas y asfalto ardiente.

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