
Oaxaca registra repunte inusual de casos de dengue en pleno invierno; autoridades activan medidas emergentes
En Oaxaca, el mosco transmisor del dengue está presentando un comportamiento atípico al persistir en invierno, con un acumulado de 262 casos confirmados en 2025, según el reporte de la semana epidemiológica 48 de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO). Aunque representa una reducción del 94% respecto a años previos, la detección de dos nuevos casos en diciembre alerta sobre la supervivencia del mosquito Aedes aegypti en bajas temperaturas, posiblemente por adaptaciones genéticas, obligando a mantener una vigilancia constante.
Las autoridades sanitarias han intensificado medidas emergentes, como capacitaciones a los responsables de las seis Jurisdicciones Sanitarias para fortalecer el control vectorial contra dengue, zika y chikungunya. En Oaxaca de Juárez, se realizó una mesa de trabajo intersecretarial para un Plan de Defensa Sanitario, destacando la responsabilidad compartida en la eliminación de criaderos. Estas acciones buscan contener la propagación inusual del vector en temporada fría.
La Jurisdicción Sanitaria 3 de Tuxtepec concentra el 71% de los casos (186), seguida por la 4 Costa con 32, destacando la necesidad de intervenciones focalizadas en zonas húmedas y rurales. De los 262 contagios, 192 son con signos de alarma y 27 graves, con tres defunciones reportadas, lo que subraya el riesgo para grupos vulnerables como niños y adultos mayores.
Expertos atribuyen este “repunte invernal” a la resiliencia del mosquito, que sobrevive al frío y eclosiona huevos con el leve calentamiento, agravado por acumulación de agua estancada en hogares. Redes sociales reflejan preocupación ciudadana, con llamados a no automedicarse y reportes de síntomas persistentes, impulsando campañas virales de prevención. El cambio climático podría estar influyendo en esta anomalía estacional.
Para protegerse, SSO recomienda tapar recipientes con agua, usar mosquiteros, fumigar patios y acudir inmediatamente a centros de salud ante fiebre, dolor muscular o erupciones. La población debe unirse a las brigadas sanitarias para erradicar criaderos, asegurando que el éxito en la reducción general no se vea amenazado por esta fase invernal. La prevención colectiva es clave para un 2026 libre de brotes.

