Oaxaca persiste en un grave rezago digital que paraliza trámites públicos y frena el desarrollo estatal

Oaxaca persiste en un grave rezago digital que paraliza trámites públicos y frena el desarrollo estatal

Oaxaca continúa atrapado en un profundo rezago tecnológico que lo mantiene entre las entidades con menor digitalización de trámites públicos del país. Mientras otras entidades simplifican procesos mediante plataformas digitales, miles de oaxaqueños siguen enfrentando filas, papeleo, múltiples ventanillas y esperas que pueden extenderse durante varios meses.

El atraso se refleja desde los procedimientos más sencillos. Obtener una copia certificada de un acta de nacimiento o realizar su pago completamente en línea sigue siendo una tarea limitada para numerosos ciudadanos, quienes todavía deben acudir personalmente a oficinas gubernamentales para concluir gestiones que podrían resolverse mediante internet.

La situación empeora cuando se trata de trámites patrimoniales. La reposición de escrituras, certificados registrales, antecedentes de propiedad o modificaciones relacionadas con inmuebles pueden tardar hasta seis meses, afectando operaciones de compraventa, créditos hipotecarios, inversiones y la certeza jurídica de miles de propietarios en todo el estado.

Diversas evaluaciones nacionales colocan a Oaxaca entre los últimos lugares del país en desarrollo digital. El Índice de Desarrollo Digital Estatal ubica a la entidad dentro del nivel básico, muy lejos de los estados líderes, reflejando carencias en infraestructura tecnológica, servicios electrónicos y modernización administrativa gubernamental.

Mientras la Ciudad de México y Sonora avanzan aceleradamente en la digitalización de servicios públicos, Oaxaca continúa dependiendo de procesos presenciales que consumen tiempo, dinero y recursos tanto para los ciudadanos como para las propias instituciones encargadas de brindar atención, generando ineficiencia administrativa permanente y creciente inconformidad social.

En la capital del país, numerosos trámites registrales pueden iniciarse, pagarse, consultarse y concluirse mediante plataformas digitales. Reposiciones de documentos, certificados de libertad de gravamen, antecedentes registrales y diversos procedimientos relacionados con inmuebles ya operan electrónicamente, reduciendo considerablemente tiempos y costos para usuarios y autoridades.

También los servicios vehiculares muestran diferencias evidentes. Altas, bajas, cambios de propietario, reposiciones de placas y diversos pagos pueden realizarse mediante sistemas digitales integrados en la capital del país y Sonora, entre otras entidades, mientras que en Oaxaca numerosos procedimientos todavía obligan al ciudadano a trasladarse físicamente para completar cada etapa del trámite.

Aunque el gobierno estatal ha impulsado herramientas como la App Oaxaca y algunos servicios digitales para licencias, citas y determinadas constancias, la cobertura continúa siendo mínima. Los procedimientos más complejos permanecen sujetos a esquemas tradicionales que limitan la eficiencia gubernamental y desalientan la transformación digital del estado.

El rezago tecnológico no representa únicamente una incomodidad administrativa. Cada trámite presencial implica mayores costos económicos, pérdida de jornadas laborales, gastos de transporte y una carga burocrática que afecta principalmente a ciudadanos provenientes de comunidades alejadas que deben viajar repetidamente hacia oficinas gubernamentales para completar procedimientos.

Especialistas sostienen que la digitalización también constituye una herramienta para combatir la corrupción. Reducir el contacto directo entre ciudadanos y funcionarios disminuye la discrecionalidad, fortalece la transparencia y facilita el seguimiento de expedientes, objetivos contemplados por la estrategia nacional para simplificar y modernizar los servicios públicos.

Mientras entidades como Sonora redujeron drásticamente el número de trámites, digitalizaron más de un centenar de servicios e incorporaron expedientes electrónicos para la ciudadanía, Oaxaca sigue enfrentando enormes desafíos para modernizar su administración pública y ofrecer servicios eficientes acordes con las exigencias tecnológicas del país.

La transformación digital dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad indispensable para el desarrollo económico. Mientras Oaxaca permanezca entre los estados más rezagados en gobierno electrónico, continuará perdiendo competitividad, oportunidades de inversión y confianza ciudadana frente a entidades que entendieron que la tecnología también representa una forma eficiente de gobernar.

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