
Oaxaca: ni operativos reactivos de fuerzas federales y estatales contienen la violencia que azota Juchitán Zaragoza
Otro ataque armado este sábado 21 de marzo por la noche en el callejón de Los Leones, en Juchitán de Zaragoza, dejó como saldo una persona sin vida identificada como Abisaí N., apodado “El Zanate” o “Chocolatín”, de 36 años. El suceso se suma a la ola de ejecuciones que mantiene aterrorizada a la población del corazón comercial del Istmo de Tehuantepec, donde la economía local se han visto severamente afectada por la inseguridad rampante.
Los vecinos del Callejón se estremecieron por varias detonaciones de arma de fuego y alertaron a las corporaciones policiacas, que al llegar encontraron a una persona del sexo masculino tirada sobre la calle, ya sin vida. La víctima fue identificada como “El Zanate” o “Chocolatín”, un hombre que laboraba como repartidor en motocicleta.
Este nuevo ataque armado se suma a la ola de ejecuciones que mantiene en vilo a los habitantes del municipio de Juchitán , donde la criminalidad está fuera de control, con más de 30 homicidios dolosos registrados en lo que va de 2026, según revisiones hemerográficas y reportes locales, pese a los despliegues anunciados de Guardia Nacional, Sedena y Semar. Los operativos reactivos duran poco y no logran frenar las balaceras diarias ni el cobro de piso que asfixia al comercio.
Mientras las balas siguen marcando la agenda, las autoridades permanecen atrapadas entre discursos vacíos y simulaciones de control. Empresarios, mototaxistas y familias denuncian el abandono institucional tras hechos como ejecuciones en preescolares, ataques a domicilios con menores heridos y asesinatos de líderes locales. El gobernador Salomón Jara ha prometido reforzamiento permanente, pero la estrategia ha fracasado estrepitosamente ante la disputa territorial del crimen organizado.
Juchitán, motor económico del Istmo oaxaqueño, ve cómo cierran negocios, caen inversiones y el miedo paralizante avanza. Habitantes exigen presencia real de fuerzas federales y no más operativos temporales que desaparecen tras días. La población vive con terror constante en calles que antes eran prósperas, donde el comercio ya no resiste extorsiones ni ejecuciones a plena luz del día.
Este nuevo crimen confirma que la violencia ha rebasado todos los límites en Juchitán de Zaragoza. La ciudadanía demanda respuestas concretas y no simulaciones gubernamentales. Las balas continúan cobrando vidas inocentes en este municipio clave del Istmo, donde la inseguridad amenaza con paralizar por completo la vida cotidiana y la economía regional.

