
Oaxaca: negligencia de la Sefader agravó plaga y frena exportación de mango oaxaqueño a Estados Unidos
La negligencia de la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), encabezada por Víctor López Leyva, mantiene al Istmo de Tehuantepec al borde del colapso comercial. A un mes de concluir la temporada, se confirman 99 lotes de mango rechazados por Estados Unidos, cifra alarmante que roza el desastre del 2023.
Productores de Tapanatepec y Chahuites señalan directamente a López Leyva por la entrega tardía de insumos críticos. La falta de malatión y estaciones de cebo, que debieron instalarse en octubre, permitió que la mosca de la fruta avanzara sin control, dejando a los agricultores indefensos ante una plaga totalmente previsible.
El desinterés institucional de Sefader provocó que Senasica detectara incumplimientos sanitarios crecientes cada semana. Al no existir reportes técnicos oficiales ni coordinación efectiva, los mangueros trabajan a ciegas, desconociendo qué zonas están contaminadas. Esta desatención gubernamental amenaza no solo la cosecha actual, sino también el ciclo exportador del periodo 2025-2026.
Hasta la fecha, la supervisión del USDA ha derivado en la cancelación de 42 huertos, impidiendo la exportación de miles de toneladas de fruta. Se estima que 4 mil toneladas de mango Tommy y Ataulfo quedarán fuera del mercado estadounidense, evidenciando el fracaso de las políticas de sanidad vegetal del estado.
El impacto financiero es devastador para las familias oaxaqueñas, con pérdidas que ya alcanzan los 5 millones de dólares. Mientras el corredor manguero generaba históricamente una derrama de 70 millones, la desatención de la Sefader ha transformado la rentabilidad en deudas para productores, empacadoras y miles de jornaleros locales.
A pesar de que el gobierno anunció apoyos, los campesinos denuncian que Sefader no coordinó al Consejo Estatal de Sanidad Vegetal. Sin monitoreo real en las 11 mil hectáreas de cultivo, 58 huertos fueron excluidos de la exportación, un castigo derivado exclusivamente de la inacción y tardanza oficial.
La normativa NOM-023-FITO exige acciones preventivas que la Sefader ignoró sistemáticamente. Los insumos prometidos por el gobernador nunca llegaron al campo en el tiempo reglamentario. Como consecuencia, el descontrol sanitario ha provocado que cajas larvadas terminen en basureros clandestinos, expandiendo el foco de infección por toda la región.
Ante el riesgo de un cierre definitivo de mercados, los productores exigen que López Leyva asuma su responsabilidad inmediata. La campaña 2025 depende de que Sefader entregue los recursos en septiembre y transparente los reportes de lotes. De lo contrario, la omisión institucional terminará por sepultar la economía del Istmo.

