
Oaxaca muestra su Guelaguetza al mundo
Cumple 90 años este encuentro racial considerado la máxima fiesta de los oaxaqueños
Staff Tiempo
Oaxaca, Oax., 17 de julio.- Entre un mar de colores, de fiesta, de música y de algarabía, inició la primera edición del Lunes del Cerro. Hoy, Oaxaca muestra su Guelaguetza al mundo y cumple su 90 aniversario..
La fiesta empezó en la Rotonda de la Azucena entre el recuerdo y la nostalgia por la ausencia de la maestra tuxtepecana Paulina Solís Ocampo, creadora del espectacular bailable Flor de Piña, quien falleció apenas hace unos días a los 98 años de edad.
En memoria de la maestra Paulina Ocampo se entonó el Dios nunca muere, los asistentes se pusieron de pie mientras se escuchaba el himno oaxaqueño.
La delegación de Tuxtepec que presenta uno de los bailables más aplaudidos de la Guelaguetza, acude este año con un doble luto, porque apenas antier falleció también la maestra y bailarina Kary León Gaytán, a consecuencia de un accidente de tránsito, quien hoy ya no pudo bailar la Flor de Piña en el emblemático auditorio Guelaguetza.
La Diosa Centéotl 2023, Leticia Santiago Guzmán, una mujer chatina de Santiago Yaitepec, en la región de la Costa, hizo su entrada y dio la bienvenida a propios y extraños a la máxima fiesta donde los oaxaqueños muestran al mundo su deidad.
Posteriormente, con la entrada de la chirimía y el tambor se dio inicio formal al primer Lunes del Cerro en un auditorio abarrotado por turistas nacionales y extranjeros.
Llegaron las Chinas Oaxaqueñas con sus tradicionales marmotas y su Jarabe del Valle, luego vino Huautla de Jiménez donde se dio el recibimiento de los novios y luego vino la Flor de Naranja en honor a la pareja de desposados.
Tocó el turno a San Sebatián Tutla, que por primera vez se presentó en las fiestas de la Guelaguetza, cuyos integrantes mostraron sus costumbres, su calenda y su mayordomía.para celebrar a su Santo Patrono San Sebastián Mártir.
Más tarde llegó con sus sones Santa María Ojitlán, luego subió al escenario la delegación de Santa Catarina Juquila con sus chilenas, sones y juegos, y enseguida San Melchor Betaza con los sones de Betaza.

