
Oaxaca lidera en México las muertes por causas evitables por abandono oficial y rezago en salud pública
Mientras México ocupa el primer lugar mundial en muertes por causas evitables, con 435 decesos por cada 100 mil habitantes, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Oaxaca supera a todos los estados del país con cifras alarmantes. Estas muertes, prevenibles mediante políticas públicas o atención médica oportuna, revelan desigualdades estructurales y abandono institucional.
En 2023, Oaxaca registró 20 mil 428 defunciones por causas que pudieron evitarse, alcanzando una tasa de 469.99 por cada 100 mil habitantes, superior al promedio nacional. Las enfermedades cardíacas y la diabetes concentran más de la mitad de los fallecimientos, agravadas por obesidad, pobreza y desabasto de medicamentos.
La precariedad del sistema estatal de salud acentúa la brecha con entidades más desarrolladas. Mientras Oaxaca enfrenta una tasa de mortalidad similar a la de países pobres, Nuevo León registra apenas 350 decesos por cada 100 mil habitantes, lo que demuestra la desigual distribución de recursos y servicios médicos en México.
Entre los pueblos indígenas oaxaqueños, el 66.7% vive en pobreza extrema, lo que explica la alta incidencia de muertes prevenibles. La falta de agua potable, saneamiento y vacunación provoca que más del 60% de las defunciones infantiles estén relacionadas con infecciones respiratorias y gastrointestinales fácilmente tratables.
La mortalidad materna e infantil se mantiene entre las más altas del país. Con entre 50 y 60 muertes por cada 100 mil nacidos vivos, Oaxaca triplica el promedio de los países de la OCDE. La carencia de personal médico y clínicas rurales agrava la atención durante embarazos y partos, sobre todo en comunidades marginadas.
El deterioro social posterior a la pandemia también dejó secuelas. Los suicidios juveniles aumentaron un 20% en Oaxaca, mientras que los homicidios, aunque relevantes a nivel nacional, son superados por enfermedades crónicas que continúan siendo la principal causa de muerte en la entidad.
La desaparición del Seguro Popular y la transición irregular al IMSS-Bienestar han dejado sin cobertura médica efectiva al 20% de la población oaxaqueña. En zonas rurales, el desabasto de medicamentos llega al 40%, lo que impide atender padecimientos comunes y agrava la mortalidad por causas tratables.
A nivel internacional, México lidera las estadísticas de mortalidad evitable dentro de los países de la OCDE, y Oaxaca representa el caso más crítico de las deficiencias estructurales del sistema. La esperanza de vida estatal, de 73 años, está tres por debajo del promedio nacional, reflejando el peso de la marginación.
Esta crisis obedece también a la falta de atención e intención de las autoridades estatales por aumentar el presupuesto en salud, históricamente el talón de Aquiles de la entidad. Los gobiernos oaxaqueños, administración tras administración, han priorizado otros rubros, desatendiendo olímpicamente un fenómeno que cobra miles de vidas.
La OCDE recomienda fortalecer la inversión en prevención, agua potable y vacunación infantil. Sin embargo, los recortes presupuestales aplicados en 2025 cancelaron cualquier avance. Mientras Oaxaca siga enfrentando desigualdad, marginación y una política sanitaria relegada, México continuará encabezando las listas mundiales de muertes por causas evitables.
Fuentes: INEGI, OCDE, PAHO, CONEVAL.

