
Oaxaca: Enrique Martínez declara a la UABJO en resistencia por presunto fraude y demanda limpiar elección
Enrique Martínez Martínez, ex candidato a rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), declaró la máxima casa de estudios en resistencia tras los comicios del 13 de mayo. Acusó a la Comisión Electoral Universitaria de estar cooptada por el gobierno estatal al declarar ganador a Farid Acevedo López, ex secretario de Finanzas. Martínez. Exige el recuento total de votos para transparentar el proceso.
El aspirante denunció presunta compra de votos y operación política irregular durante la jornada. Videos y audios circulantes en redes muestran supuestos pagos de hasta mil 500 pesos por sufragio a favor de Acevedo, con exigencia de fotografía de la boleta como prueba. Estas prácticas, según Martínez, atentan contra la autonomía universitaria y la libertad de voto.
“Todas las escuelas y facultades se declaran en resistencia”, afirmó Martínez. Anunció una cruzada jurídica intensa, movilizaciones y plantones indefinidos. El objetivo es anular el proceso y defender la dignidad de la UABJO ante lo que califica como fraude electoral.
Farid Acevedo López se proclamó vencedor con amplia ventaja, según cómputos oficiales, superando los 13 mil votos. Convocó al diálogo, unidad y respeto a los resultados, rechazando la paralización de actividades académicas. Aseguró que ganó con el apoyo de la comunidad universitaria.
El proceso electoral acumuló denuncias previas de injerencia política del gobierno de funcionarios estatales, acoso, misoginia y posibles irregularidades en facultades clave. Oficialmente, más del 80% de los 30 mil universitarios participaron, pero la tensión persiste con plantones y amenazas de llegar hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Martínez acusa a la Comisión Electoral de encubrir irregularidades graves, como la inelegibilidad del candidato oficial. Además, exige un recuento exhaustivo de sufragios para “limpiar la elección” y restaurar la democracia real en la UABJO.
La comunidad universitaria se divide entre quienes reconocen a Acevedo como rector electo para 2026-2030 y quienes respaldan la resistencia por transparencia y autonomía. El conflicto mantiene en vilo las actividades académicas.

