
Oaxaca cierra preliminarmente 2025 con 839 homicidios dolosos, la cifra más baja de los últimos tres años
Oaxaca cerró 2025 con 839 víctimas de homicidio doloso, de acuerdo con cifras preliminares del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y del Gabinete de Seguridad Federal. El dato, vigente al 23 de diciembre, coloca al estado con una disminución respecto a años recientes.
Durante el periodo enero-noviembre de 2025, el SESNSP contabilizó 798 homicidios dolosos, a los que se sumaron 41 víctimas registradas entre el 1 y el 23 de diciembre en el informe diario de violencia homicida. El total consolidado permanece sin variación al 4 de enero de 2026, según reportes federales.
La cifra representa una reducción superior al 10% frente a los 984 homicidios registrados en 2024, así como respecto a los 970 documentados en 2023. Con esos datos, Oaxaca se ubica entre las entidades con menos incidencia en este delito, aunque organizaciones civiles acusan que esta disminución obedece a una reclasificación tramposa que hace la Fiscalía de Oaxaca para disminuir estas cifras.
Según las autoridades estatales, esta tendencia a la baja responde a operativos focalizados, mayor presencia institucional y coordinación interestatal. Sin embargo, especialistas advierten que la disminución numérica no refleja necesariamente una mejora estructural en la prevención del delito ni en el combate al crimen organizado que tiene gran presencia en al menos cinco de las ocho regiones de la entidad.
Las regiones con mayor concentración de homicidios dolosos durante 2025 se mantuvieron prácticamente iguales a las de años previos. El Istmo de Tehuantepec volvió a encabezar la incidencia, con municipios como Juchitán de Zaragoza, Matías Romero y Salina Cruz, históricamente identificados como zonas de riesgo elevado por disputas criminales.
La Costa se ubicó nuevamente como la segunda región con más homicidios, especialmente en municipios como Santiago Pinotepa Nacional, Santiago Jamiltepec y San Pedro Pochutla. Factores como la cercanía con Guerrero y pugnas territoriales de grupos criminales influyen en su persistente alta incidencia delictiva.
En tercer lugar se situaron los Valles Centrales, donde el área conurbada de Oaxaca de Juárez y municipios como Santa Cruz Xoxocotlán concentraron la mayoría de los casos. La densidad poblacional, los problemas urbanos y la diversificación de delitos mantienen presiones constantes sobre la seguridad metropolitana.
De acuerdo con comparativos históricos, estas tres regiones acumulan entre 60% y 70% de los homicidios dolosos del estado cada año. Informes de la Fiscalía del Estado y organizaciones civiles señalan que la distribución territorial de la violencia no presenta cambios sustanciales rumbo a 2026.
Otras zonas como la Mixteca, la Cuenca del Papaloapan, la Sierra Norte y la Sierra Sur registran menor incidencia anual, aunque con episodios focalizados relacionados en algunos casos con conflictos comunitarios, disputas agrarias o hechos de violencia interpersonal que no necesariamente corresponden al crimen organizado.
Los datos regionales y municipales finales de 2025 serán publicados por el SESNSP en los primeros meses de 2026. Aun así, el cierre preliminar confirma que Oaxaca redujoen 2025 sus homicidios dolosos, aunque sin un cambio profundo en los patrones geográficos donde la violencia continúa más arraigada.

