
Nuevo hospital de Tuxtepec exhibe goteras, carencias de equipo y medicamentos tras primeras lluvias
El nuevo Hospital General IMSS-Bienestar de Tuxtepec, inaugurado a inicios de agosto, permanece en el centro de la polémica tras la puesta en marcha oficial destinada a ampliar la atención médica en la región. La obra fue entregada por autoridades federales y estatales como un proyecto prioritario.
A unas semanas de funcionar, usuarios y trabajadores denuncian filtraciones y goteras durante las primeras lluvias, con agua que entró en áreas del edificio y generó molestias y fotografías en redes. Medios locales registraron escenas de escurrimientos que, según afectados, son inadmisibles en una obra nueva.
Además de las filtraciones, hay denuncias ciudadanas sobre la falta de equipo médico, abasto irregular de medicamentos, ausencia de laboratorio clínico y especialistas pendientes de incorporación; reportes locales documentan que parte del equipamiento y personal todavía no se encuentra operativo. Autoridades habían anunciado que en un mes quedaría instalado, lo que no ha ocurrido.
En redes sociales circulan videos y testimonios de pacientes y familiares que señalan salas de espera con encharcamientos, carencia de alimentos para pacientes y falta de espacios adecuados para descanso de acompañantes. Las quejas motivaron protestas y notas de emergencia en plataformas locales.
Frente a estas acusaciones, el gobierno estatal y autoridades de salud aseguraron que “el incidente fue menor”, y que la atención está garantizada y que las afectaciones se atendieron de inmediato. Sin embargo, ciudadanos y trabajadores insisten en que persisten las goteras y las carencias operativas que requieren solución urgente y transparencia.

