
No ser cómplices de la corrución, pide Arzobispo
El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera- Oaxaca, Pedro Vásquez Villalobos convocó este domingo a defender la verdad y no ser cómplices de las injusticias y la corrupción.
«Eso es vivir el evangelio», resaltó.
En honor a Santo Domingo de Guzmán, el representante de la iglesia católica celebró una misa en el templo que lleva el nombre del fundador de la orden de los Dominicos, con más de 800 años de existencia, una de las más grandes y antiguas.
En su homilía señaló que la obra de Santo Domingo no solo se reconoce en la arquitectura, sino en una forma de evangelización distinta.
Resaltó que como lo manifestó uno de los predicadores que edificó para la iglesia, no se trata de leer un evangelio, sino buscar la perfección en lo cotidiano.
El arzobispo de Oaxaca pidió ir a la misa los días domingos no solo para cumplir o santificar los días de fiesta, sino para decirle a Dios que lo amamos y tenemos necesidades de las bendiciones divinas.
«Nosotros pedimos favores, cosas extraordinarias, bendiciones y condicionamos nuestras respuestas a Dios, si túme das yo te doy, si tú me haces esto, yo te prometo esto otro; pero me tienes que dar para poderte dar yo a ti. A Dios no se le debe de condicionar. Se le debe decir Señor haz tu obra en mí y nosotros responder generosamente», añadió.
El discípulo de Jesucristo debe vivir el evangelio aunque cueste, dijo.
TRABAJAR CON HONESTIDAD
Por su parte, el obispo auxiliar de Antequera-Oaxaca, Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, llamó a la sociedad en general a no solo buscar satisfacer las necesidades primarias, sino alimentar el espíritu que lleve a mejores condiciones. «Vivamos del Señor para estar fuertes, demos testimonio de nuestra vida y que Santo Domingo de Guzmán nos ayude a alcanzar la fe que necesitamos», señaló.
Indicó la mayoría de las veces por la crisis económica, los bajos salarios, las personas tienen preocupaciones en este sentido, y descuidar alimentar el espíritu que es el que apoya para que se actúe de forma correcta.
Los padres de familia deben procurar a sus hijos físicamente, pero también guiar su comportamiento por el buen camino, “se debe conducir en la vida como Jesús enseña en el Evangelio, para alcanzar la vida eterna y mejorar en este mundo”.
Durante la celebración el mediodía en la Catedral, dijo que la mayoría de las personas solo se preocupan por satisfacer las necesidades que se les llama primarias, como el alimento, el vestido, lo cual está bien pues debe buscarse el pan de cada día, al tener un cuerpo que debe alimentarse para que se mantenga sano y fuerte.
Pero también es cierto que no es suficiente el pan para alimentar a una persona, no basta con tener comida suficiente, en la persona se tienen otro tipo de necesidades que no se satisfacen con la comunidad, señaló.
Indicó que si se alimenta el cuerpo pero no se cuida el espíritu, se tiene una insatisfacción profunda, algo que falta, algo que no se le ha dado la atención que se requiere, por ello Jesús en el Evangelio señala lo que es necesario.
Destacó que se quedan solo en lo externo, y en la actualidad se toma muchas veces la misma actitud, ya se sabe que deben satisfacerse las necesidades físicas, pero no se debe descuidar el alimento espiritual, así como se cuida que el alimento sea suficiente, a tiempo, así también el espíritu debe recibir el alimento que se requiere.
A veces por las situaciones como la crisis económica, porque los salarios o alcanzan, se preocupan las personas por buscar solo el alimento físico, creer que solo ese es importante hace que se descuide el alimento para el espíritu
Debe buscarse ganar con el trabajo honrado el pan diario, trabajar con responsabilidad y si se tiene trabajadores a cargo, se debe ser justo con salario adecuado, pero no se debe olvidar también de alimentar el espíritu para la vida eterna.
“Jesús mismo se presenta como el pan de la vida, dice que el que llegue a él nunca le faltará nada, no tendrá ni hambre ni sed, pues quienes se alimentan de este pan tiene la vida eterna, si se cree en él se tiene la vida eterna”, detalló Calzada Guerrero.
Los padres de familia se preocupan por sus hijos, que tengan comida, ropa, buena salud, pero no se debe descuidar su formación, pues son los primeros responsables de su comportamiento y se les debe procurar su vida cristiana para que se comporten de manera correcta.
Iván Castellanos / Quadratín

