
Negligencia de la Sefader coloca a Oaxaca como líder nacional en casos activos de gusano barrenador
Bajo la gestión de Víctor López Leyva en la Sefader, Oaxaca ha pasado de la inmunidad al desastroso liderazgo nacional en casos activos de gusano barrenador. La entidad registra hoy 157 focos infecciosos vigentes, una cifra que evidencia el fracaso de las políticas de contención y sanidad animal estatales.
El acumulado histórico de 2 mil 620 casos desde 2025 retrata una crisis fuera de control. Los ganaderos denuncian que la respuesta de Sefader ha sido meramente reactiva, permitiendo que la plaga se extienda por 204 municipios. Esta omisión institucional ha transformado una amenaza evitable en una catástrofe económica sin precedentes.
La región del Istmo de Tehuantepec encabeza la tragedia con más de mil casos acumulados. Los productores acusan a López Leyva de ignorar las alertas tempranas sobre la porosidad fronteriza con Chiapas. Sin puntos de revisión y verificación sanitarios en carreteras, el ganado infectado ingresó libremente, diseminando la larva por todo el territorio oaxaqueño.
Las pérdidas económicas son ya incuantificables para las familias rurales. La infección de semovientes y el cierre de mercados hacia el norte del país asfixian al sector. Mientras el titular de Sefader presumía junto al gobernador Salomón Jara «control» de la plaga, los rancheros ahora asumen los costos de medicamentos y tratamientos ante la ausencia de apoyo gubernamental.

En la Costa, la situación ha escalado a una crisis de salud pública alarmante. Se reportan ya ocho casos de miasis en humanos, principalmente en zonas donde la vigilancia epidemiológica es inexistente. Esta afectación a personas confirma que la negligencia operativa de López Leyva trascendió los corrales y establos.
La Unión Ganadera Regional de la Costa señala retrasos críticos en la entrega de kits preventivos. Los materiales curativos e insecticidas llegaron a destiempo o nunca aparecieron en las zonas de mayor incidencia. Esta falta de insumos básicos permitió que heridas menores en el ganado derivaran en infestaciones masivas.
A pesar de los sobrevuelos para liberar moscas estériles, la dispersión no se detiene por falta de brigadas terrestres. Los ganaderos se sienten abandonados en los potreros, realizando inspecciones por su cuenta. La carencia de personal técnico capacitado de Sefader en campo es una queja constante y desoída.
Existe una indignación generalizada por el posible desvío de recursos destinados a la sanidad animal. Mientras la plaga avanza hacia la Cuenca del Papaloapan y la Sierra Sur, el presupuesto parece evaporarse en burocracia. Los productores exigen transparencia y una auditoría inmediata a la gestión de Víctor López Leyva.

La coordinación entre el gobierno de Salomón Jara y la federación ha resultado fallida y errática. Los retenes de inspección son insuficientes y operan sin la capacitación necesaria para frenar traslados irregulares. Esta descoordinación institucional es el caldo de cultivo para que la mosca continúe su expansión infecciosa.
Oaxaca hoy paga el precio de una titularidad incapaz y omisa en la Sefader. El liderazgo en casos de gusano barrenador no es un accidente geográfico, sino el resultado de una política agropecuaria errática a causa de la desatención de la Sefader y a la poca atención que el gobernador Salomón Jara ha puesto en el tema frente al avance de la plaga.

