
Muere hombre de infarto en vía pública y autoridades descartan relación con vacunas anticovid
Un hombre murió este lunes 5 de enero dentro de un vehículo estacionado sobre la vía pública en Santa Lucía del Camino, municipio conurbado a Oaxaca de Juárez. El deceso, atribuido a un infarto, se suma a otros casos recientes que han despertado rumores sobre un presunto aumento asociado a vacunas anticovid.
Autoridades de salud han desmentido esa relación y explican que los aparentes incrementos de infartos o paros cardíacos en espacios públicos responden a factores multifactoriales, principalmente riesgos cardiovasculares acumulados, cambios de estilo de vida y efectos indirectos de la pandemia, más que a causas únicas como la vacunación contra COVID-19.
Comunicados oficiales señalan que diversos países han registrado aumentos en infartos y muertes cardíacas desde la pandemia, particularmente en personas menores de 50 años. El caso de hoy en Oaxaca es ajeno a esa edad. Entre las causas destacan sedentarismo, obesidad, dieta inadecuada, tabaquismo, consumo de alcohol o drogas y estrés crónico, factores que se agravaron durante los confinamientos.
Expertos añaden que el temor a acudir a hospitales durante los momentos críticos de la pandemia provocó retrasos en diagnósticos y tratamientos preventivos de hipertensión, colesterol y otros padecimientos. Esa ausencia de atención médica oportuna elevó la vulnerabilidad de muchas personas ante eventos cardíacos súbitos en los años posteriores.
Estudios internacionales también documentan que la infección por Covid-19 puede incrementar el riesgo de complicaciones cardíacas a largo plazo, como miocarditis o trombosis, incluso en casos leves. Estas secuelas han contribuido al aumento general de eventos cardiovasculares sin que ello implique una relación con las vacunas aplicadas globalmente.
La Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades destacan que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo, con tendencia al alza por los factores antes mencionados. Sin embargo, no existen datos que indiquen un aumento explosivo de muertes en la vía pública.
Especialistas explican que los casos en calles, centros de trabajo o espacios abiertos generan mayor visibilidad social y mediática, aun cuando la mayoría de paros cardíacos ocurren dentro del hogar. El incremento de actividad en espacios públicos tras los confinamientos ha hecho más evidente la presencia de estos incidentes.
Las autoridades aclaran que las vacunas contra COVID-19 no incrementan el riesgo general de infartos o muertes súbitas. Investigaciones en revistas como Nature y The Lancet concluyen que los biológicos reducen complicaciones cardíacas severas al prevenir cuadros graves de coronavirus, desmontando la idea de un vínculo causal negativo.
Si bien existe un riesgo muy bajo de miocarditis asociada a vacunas de ARNm, principalmente en varones jóvenes, especialistas subrayan que estos casos suelen ser leves y mucho menos frecuentes que las complicaciones cardíacas causadas por la infección. Por ello, instituciones científicas de varios países rechazan las teorías de un aumento masivo.
Autoridades de salud recomiendan mantener hábitos saludables, atender factores de riesgo como presión arterial y colesterol, y buscar atención médica ante síntomas sospechosos. Asimismo, llaman a la población a actuar con rapidez ante emergencias en espacios públicos mediante llamadas a servicios de urgencias o aplicación de RCP si es posible.

