Michael Phelps, el “tiburón de Baltimore” dice adiós

Michael Phelps, el “tiburón de Baltimore” dice adiós

No todo ha sido felicidad para el deportista más galardonado de la historia olímpica

Michael es hijo de padres divorciados, muy tímido y, desde pequeño, expresó su fortaleza mental en el agua

Después de Beijing, se produjo el derrumbe al que siempre estuvo propenso

Fue fotografiado fumando mariguana, costándole una enorme sanción y así fue como el gigante quebró

Se distanció de su entrenador, Bob Bowman, a quien conoce desde los 11 años

En Londres acudió por pura rutina, empujado por el miedo a dejar el deporte que le había dado sentido a su vida

Al finalizar la justa olímpica, Phelps casi entró en depresión al caer en una espiral de autodestrucción

El agua era lo único que podía salvarlo y devolverle el equilibrio, de la misma forma que lo había hecho en su niñez

En Río de Janeiro tiene un desafío por encima de récords y medallas, una batalla contra sí mismo

Estos son sus quintos y últimos Olímpicos, pero esta vez su principal inspiración es su hijo.

Con información de Excélsior.

Share This
error: Este contenido está protegido!!