
“Mi marido iba a Juquila a pagar una manda; desapareció en El Pedimento…”
La señora Esperanza sostiene en sus manos temblorosas una fotografía de su esposo mientras detrás de sus gruesos espejuelos negros derrama lágrimas cristalinas. “No quiero que mi esposo forme parte de las estadísticas, quiero que aparezca”, dice, mientras ruega: “Señores de los medios de comunicación, divúlguenlo, por favor; se los suplico de la manera más atenta”.
Hay desesperación en su voz, porque la desaparición de su marido les ha cambiado la vida a sus dos hijos, a todos los miembros de su familia que ya no soportan tanto sufrimiento. Son más de dos meses en que la incertidumbre les aprieta la garganta mientras esperan que un milagro le devuelva a su ser querido.
Frente a Palacio de Gobierno en un martes de protestas entre puestos de ropa y olor a comida que emerge de ollas instaladas sobre anafres, pero también a mingitorio, la señora Esperanza cuenta:
“Mi esposo Maurilio González Castro, abogado de 56 años, desapareció el 25 de noviembre de 2019, el día en que la gente de Yaitepec bloqueó la carretera. Él desapareció en el tramo El Pedimento a Juquila. Jamás llegó al templo. Ya revisamos las cámaras instaladas en el templo, por eso estamos seguros que desapareció en ese tramo porque iba caminando. Su coche, un Ibiza verde fue localizado cerca de El Pedimento”.
“Maurilio salió el 24 de noviembre de la ciudad de México, manejó toda la noche y llegó el 25 en El Pedimento, justo el día del bloqueo. A las 8:50 de la mañana de ese día, un amigo habló con él por su celular y mi marido le dijo que había un bloqueo en El Pedimento pero que él iba a Juquila, a partir de ahí ya no contestó el teléfono”.
“Mi esposo está enfermo, necesita de medicamentos. Era un peregrino más que cumplía una manda que es la de visitar a la Virgen de Juquila. Hago responsable públicamente al presidente municipal de Yaitepec porque mi esposo desapareció en ese tramo, el día del bloqueo”.
La señora Esperanza reconoce que las autoridades le han dado seguimiento al caso, pero demandan que profundicen, que hagan todo lo posible por intensificar su búsqueda pues un presentimiento le indica que está con vida.
“Mi esposo es una persona trabajadora, un padre responsable; él sólo venía a cumplir una manda; ayúdenme a buscarlo, por favor”, clama, mientras detrás de sus gruesos espejuelos negros derrama lágrimas cristalinas.

