
María Corina Machado llega a Oslo tras escapar en lancha a Curazao y burlar al régimen de Nicolás Maduro
María Corina Machado, líder opositora venezolana y ganadora del Nobel de la Paz 2025, llegó a Oslo la noche del 10 de diciembre tras una escapada audaz. Burló la vigilancia de Nicolás Maduro disfrazada con peluca, evadiendo 10 puestos militares, y navegó en un bote pesquero a Curazao con apoyo de aliados y coordinación con el Ejército de EE.UU. para evitar ataques. La operación, reportada por el Wall Street Journal, duró horas de alto riesgo.
En la ceremonia del Nobel en el Ayuntamiento de Oslo, su hija Ana Corina Sosa recibió el premio en su nombre y leyó el discurso de aceptación. Machado, en clandestinidad por más de 16 meses debido a una orden de arresto, no llegó a tiempo, pero confirmó por audio su seguridad y gratitud al Comité Noruego. El evento atrajo a líderes como el presidente paraguayo Santiago Peña.
Al aterrizar, Machado abrazó a simpatizantes frente al Grand Hotel y agradeció el apoyo de la diáspora venezolana en Europa. “Muchas personas arriesgaron sus vidas por esta travesía”, dijo en una llamada al Instituto Nobel, destacando la solidaridad global contra la dictadura. Su llegada generó euforia en redes sociales.
El régimen de Maduro reaccionó con críticas: la vicepresidenta Delcy Rodríguez calificó el Nobel como “manchado de sangre” y un “fracaso”. En Oslo, activistas chavistas protestaron acusando a Machado de promover invasiones y sanciones, con pancartas como “No al Nobel para belicistas”. La controversia divide opiniones.
La presencia de Machado en Oslo simboliza un triunfo para la democracia venezolana, elevando la visibilidad internacional de la crisis. Analistas ven su escape como un golpe al chavismo, potencialmente impulsando presiones de EE.UU. bajo Trump. Sin embargo, ella planea regresar pronto para continuar la lucha. El Nobel refuerza su legado de valentía civil.

