
Lleno total en la Octava: fue un éxito
La Octava del Lunes del Cerro fue un éxito, con lleno total en el auditorio Guelaguetza, donde cientos de personas disfrutaron, ovacionaron y compartieron las tradiciones oaxaqueñas.
Al ritmo de la música, con palmas y demás expresiones de júbilo, turistas y pobladores fueron parte de las festividades, todos manifestaron su alegría ante la riqueza cultural de la entidad.
La primera edición de este segundo lunes maravilló a quienes la apreciaron, las delegaciones lucieron sus trajes, música, bailes y hasta un homenaje que realizó la delegación de Juchitán de Zaragoza, la cual salió de luto para recordar a las víctimas de los sismos del año pasado y, tras un breve rito, ofrecieron toda su alegría.
La Diosa Centeótl, Francisca Pérez Bautista, dio la bienvenida a los asistentes y detrás de ella, la delegación de Chinas oaxaqueñas hizo acto de presencia con el ‘Jarabe del Valle’ que invitó a todos a la fiesta.
Después, provocó admiración la ‘Danza de los diablos’ de San Sebastián Tecomaxtlahuaca: hicieron sonar sus látigos, con un ritmo que agradó a los asistentes por su singularidad y vistosidad.
Con cadencia y alegría, la Villa de Tututepec representó el ‘Fandango de varitas’, el cual se interpreta en las mayordomías o para rendirle culto a las ánimas del purgatorio con sones como el de la madrugada, chilena de la garza, el son alegre y el gusto.
San Pedro Ixcatlán llegó de la Cuenca del Papaloapan, con sones mazatecos con su Na’ Puta Chichi y la borrachita, esta última cautivó al público por su gracia.
El ‘Jarabe de la rosa’ y las chilenas llegaron con San Francisco Sola, que presentó sones soltecos que se acostumbran bailar en fiestas patronales, y diversos eventos sociales de la comunidad.
Con gran alegría fue recibida la delegación de Huautla de Jiménez, la cual representa la tierra de la sacerdotisa María Sabina, la de los hongos sagrados y tradiciones que están muy arraigadas, que son del agrado de la población.
Y con el anunció de la llegada de Tuxtepec, las ovaciones no se dejaron esperar, pues esta delegación es de las más esperadas, pues todos conocen la belleza de esta representación realizada por mujeres de la región.
Las palmas y expresiones de admiración dura toda la representación, pues se observa agilidad y gracia para desempeñar este baile, mismo que deja a todos con un gran sabor de boca y con gran ánimo.
La habilidad para poner de pie una botella utilizando una de las extremidades posteriores en un juego, fue presentado por Teococuilco de Marcos Pérez, además de complementar con los versos que van acorde a los movimientos que se realizan y que llamaron la atención del público.
Después, Ocotlán de Morelos representó la llevada del Guajolote, lo cual se realiza el viernes anterior al domingo cuando se celebra una boda, además de bailar diversos ritmos y con ello mantener el ambiente de fiesta.
Los penachos guerreros llegaron al cerro del Fortín, con la Danza de la Pluma, la que representa la conquista, con diversas marchas, himnos y sones que recibieron el reconocimiento de los asistentes.
La belleza de sus trajes, el porte y el orgullo de ser istmeños, se hizo presente con Juchitán de Zaragoza, quienes representaron Guenddanabanni, La Llorona, La Martiniana, Fandango Teco, Laureana, Vals Zapateado y El Feo, además de iniciar con una rápida ceremonia de luto para recordar a las víctimas de los sismos del año pasado.
De la región de la Costa llegaron los sones y chilenas con Santa María Huatulco, con la alegría de la región que contagiaron a los asistentes, quienes gozaron con esta presentación llena de colorido.
Después una mayordomía de Tlacolula de Matamoros que se dedica a la virgen de la Asunción, demostró el ambiente de fiesta de esta comunidad del valle central, la cual se caracteriza por sus fiestas.
Mientras que Santiago Jamiltepec puso la alegría y picardía con sus chilenas y versos que deleitan a quien los escucha y a más de uno sonroja por lo atrevido de sus composiciones.
Todas las delegaciones cerraron con un baile en general y pusieron nuevamente el ambiente, no sin dejar de invitar a las personas a conocer y disfrutar de la riqueza de esta entidad.
LA VESPERTINA
Con éxito concluyó la edición vespertina del Lunes del Cerro 2018, en un Auditorio Guelaguetza que se llenó de sones, jarabes, comparsas, chilenas y la alegría de miles de oaxaqueños y turistas que disfrutaron de la última representación de la edición 86 de la máxima fiesta de los oaxaqueños.
La máxima fiesta de los oaxaqueños inicia puntual, a las 17 horas, la preside en la última edición la Diosa Centéotl, Francisca Pérez Bautista, de la delegación de Santa María Zacatepec.
En la víspera, como hace 8 días, la Diosa Centéotl presidió “Donají, La Leyenda”, en el Cerro del Fortín, donde fue testigo de un magistral espectáculo, junto con los oaxaqueños y visitantes que disfrutaron de música prehispánica, juegos de colores y la historia del sacrificio de la princesa Donají.
Tras una semana de fiesta, con la Comida de la Hermandad y el Desfile de Delegaciones en la víspera, los oaxaqueños se aprestan a disfrutar de la última representación de la Guelaguetza 2018, en el Cerro del Fortín.
El gobernador Alejandro Murat, acompañado de su esposa Ivette Morán, así como invitados especiales y servidores públicos disfrutó de la fiesta con alegría y entusiasmo.
Putla Villa de Guerrero con los Sones, Chilenas y Carnaval, es la primera delegación del programa que inicia la Guelaguetza vespertina.
Con ellos llegan El Carnaval, los sones, las chilenas, la comparsa. Todo junto desde Putla de Guerrero.
El carnaval se realiza cada miércoles de ceniza y tiene tres comparsas que incluye la de Los Viejos, Los Indios o copalas y la danza del macho o las mascaritas.
Las comparsas son una parodia de la clase alta hace muchos años, por ello se ven los trajes de gala y los caballeros elegantes.
Arriba a la Rotonda de las Azucenas, la delegación de Huautla de Jiménez con sus sones mazatecos. Hombres de blanco y mujeres con huipiles bailan los sones de la región.
Como cada año, miles de oaxaqueños y turistas disfrutaron de los temas inspirados en la región de la Cañada. La Tortolita y Flor de Naranjo son las piezas más esperadas.
El ambiente al interior del Auditorio Guelaguetza era de fiesta y alegría.
También llega la hora de la Danza de los Rubios de la delegación de Santiago Juxtlahuaca.
Son los caporales, las mujeres y las amantes de los vaqueros de la Mixteca Baja.
Los arrieros, al compás de las jaranas y los violines, van de la Costa a la Mixteca, con sus hatos de ganado.
Es una exhibición de hombres bravos y mujeres valientes. Mezcales y aguardientes curten la piel y los sentimientos de estos vaqueros con perneras y cuerdas que interpretan fandangos, sones y ritmos de arrieros.
San Francisco Ixhuatán llega con la Mayordomía a la Virgen de la Candelaria
Esta delegación representa con su festividad a la Santísima Virgen de la Candelaria, la cual invita a los istmeños a bailar al ritmo de sus sones, bajo las enramadas y con la alegría propia de la región.
Santa María Tlahuitoltepec lleva al Cerro del Fortín los Sones y Jarabes Mixes.
El misticismo y religiosidad de los jamás conquistados en la Rotonda de las Azucenas.
A pocos les cuentan que todavía esperan el retorno del Rey Condoy a su comunidad.
San Pablo Macuiltianguis llega con el Torito Serrano.
Con una banda extraordinaria, hombres y mujeres bailan llenos de entusiasmo y felicidad. Ellas embisten a su pareja hasta que los derriban. La algarabía no se hace esperar en el público.
La Heroica Ciudad de Ejutla de Crespo hace acto de presencia con su Jarabe Ejuteco. ¡Ya llegaron los de Ejutla! es el tradicional grito de esta delegación.
Alegres, las mujeres con sus faldas multicolores y los hombres ataviados con camisas de colores, bailan como nunca El Jarabe, El Palomo y La Culebra.
Santos Reyes Nopala con la Boda y Tornaboda Chatina, Sones y Chilenas, también llega al Cerro del Fortín.
La algarabía de la delegación de Santos Reyes Nopala, tiene acostumbrados a los asistentes a la Guelaguetza a disfrutar del Jarabe del Guajolote y La Borrachita, entre otros.
La Villa de Zaachila con la Danza de la Pluma, conquista a los visitantes y a los oaxaqueños. Los guerreros que durante horas realizan esta representación, siempre dan una lección de estrategia y de guerra al auditorio.
Asunción Ixtaltepec llega con las Vivencias y tradiciones txtaltepecanas. Hombres y mujeres con bordados sobre terciopelo. Fiesta istmeña entre flores en honor a la virgen de la Asunción.
Y la delegación de Tuxtepec, una de las más esperadas, llega con su extraordinaria coreografía: Flor de Piña. Más de 50 años después, la coreografía de doña Paulina Solís sigue siendo un éxito. La música de Samuel Mondragón es contagiosa y hace vibrar al auditorio Guelaguetza.
Loma Bonita regresa con su Rinconcito Oaxaqueño, el zapateado y el ritmo. Toca el turno a San Pedro Pochutla con los sones y chilenas. Al ritmo de los sones El zopilote, El zanate, La india y El toro, los habitantes de la costa oaxaqueña deleitan a propios y extraños.
Con un mono de calenda del pintor juchiteco, Francisco Toledo, las Chinas Oaxaqueñas de Genoveva Medina cierran la última edición de la Guelaguetza.
Faldas largas, canastos de flores y el Jarabe del Valle engalanan y rubrican la Guelaguetza, una de las fiestas más representativas de los pueblos originarios de Oaxaca.
En las semanas siguientes, inician las autoridades estatales y los encargados de su organización, a preparar la Guelaguetza 2019.
Iván Castellanos/ Misael Sánchez

