
Líneas camioneras incurren en sobreventa de boletos para aumentar sus ganancias en víspera del Año Nuevo
Durante la temporada de fin de año, las líneas de autobuses que conectan con Oaxaca han recurrido a la sobreventa de boletos, aprovechando la necesidad de los usuarios de reunirse con sus familias. Estas prácticas han generado un aumento en sus ganancias, pero también han puesto en entredicho la seguridad y comodidad de los pasajeros.
A pesar de las condiciones precarias, los usuarios están dispuestos a viajar en bancos de plástico instalados en los pasillos de autobuses saturados, como el caso de la unidad número B330. En estos trayectos, las maletas que no logran entrar en el maletero son colocadas al fondo del vehículo o en lugares cercanos a los pasajeros, incrementando los riesgos.
El sobrecupo se ha vuelto una constante en las centrales de autobuses debido a la alta demanda por las vacaciones y los elevados costos de los boletos, que pueden alcanzar los $600 pesos. Sin embargo, estas prácticas parecen ignorar las normas mínimas de seguridad para los viajeros.
Reporteros del diario El Universal de la CDMX constataron que en la línea Fletes y Pasajes (FYPSA), con terminal en la zona de Balbuena, los pasajeros no cuentan con medidas básicas de seguridad. Al agotar los asientos disponibles, las empresas ofrecen boletos que solo garantizan viajar en bancos de plástico improvisados en los pasillos.
Además del precio del boleto, las líneas imponen un cargo adicional de hasta $250 pesos por el transporte de “bultos”, como se denomina a más de dos maletas. Esta situación afecta principalmente a quienes viajan con equipaje voluminoso, como sucede en estas fechas festivas.
A pesar de las irregularidades, algunos usuarios como la señora Ana, quien cada año viaja a Tuxtepec, minimizan los riesgos. “Desde siempre ha sido así, pero nunca ha pasado nada. Siempre llegamos bien”, afirmó, reflejando cierta resignación entre los pasajeros habituales.
Los trayectos ofrecidos por esta línea comercial tienen una duración de entre 6 y 8 horas y conectan con diversos destinos del sur de México, como Tuxtepec, Salina Cruz, Miahuatlán, Chilchotla, Huautla de Jiménez, Jalapa, Juchitán y Tapachula.
Sin embargo, la comodidad y seguridad de los usuarios parecen quedar relegadas frente al afán de lucro de las empresas transportistas.

