
La otra cara: Guelaguetza 2025 inicia con desorden, abusos y exclusión; elevadores inservibles, precios abusivos y desorganización
Este primer Lunes del Cerro en el Auditorio Guelaguetza inició entre quejas y molestias. A casi un año de promesas de mejoras, el estacionamiento sigue sin elevadores funcionando, afectando directamente a personas con discapacidad. La entrada cuesta 100 pesos, pero no garantiza servicios mínimos.
Los botes de basura amanecieron saturados, lo que generó acumulación de desechos desde temprano. Algunos empleados, visiblemente tensos, trataron de imponer orden con gritos, lo que provocó enfrentamientos verbales con el público. En redes sociales circula un video donde incluso interviene la policía.
Además, se prohibió el ingreso con alimentos y bebidas. Ya dentro, los asistentes enfrentan precios elevados: agua en 55 pesos, refrescos a 60 y tortas básicas a 60 pesos, vendidas por la empresa “Charangas”. La medida fue percibida como una imposición más para lucrar con el turismo.

En las calles, la renta de espacios para venta informal también se disparó. Por unos días en la calle Reforma se están cobrando hasta 6 mil pesos, una vía que nunca antes se cerraba durante estas fechas. La presión por monetizar cada metro contrasta con la escasa presencia de oaxaqueños en el evento.
La llamada fiesta de hermandad e inclusión parece estar más enfocada en el negocio. Entre exclusiones, altos precios y desorganización, la Guelaguetza 2025 ha comenzado con más críticas que aplausos.
Con información de Revista En Marcha

