
La CNTE inicia paro indefinido en Oaxaca y plantón en CDMX para exigir abrogación de la Ley del ISSSTE
La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha iniciado un paro indefinido de labores en Oaxaca desde este 15 de mayo de 2025. Simultáneamente, han instalado un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, sumándose a las movilizaciones nacionales del magisterio. La principal demanda es la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que modificó las condiciones de jubilación y prestaciones sociales de los trabajadores del Estado.
El vocero de la CNTE, Luis Pazos, señaló que la organización busca establecer una mesa de diálogo urgente y resolutiva con la presidenta Claudia Sheinbaum. La CNTE exige revertir la reforma que introdujo cuentas individuales de pensiones gestionadas por Afores, el cálculo de jubilaciones basado en la Unidad de Medida y Actualización (UMA) en lugar del salario mínimo, y la imposición de una edad mínima para el retiro, en detrimento de los años de servicio.
A nivel local, la Sección 22 presentó al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, un pliego petitorio con 69 demandas. Entre ellas destacan la entrega de 300 plazas automáticas a normalistas, la cancelación del decreto del exgobernador Gabino Cué para recuperar 22 puestos de control en el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), el pago de mil incidencias administrativas y la suspensión de procesos penales contra docentes.
La CNTE afirma haber consultado con padres de familia en las más de 13 mil escuelas de educación básica en Oaxaca antes de iniciar el paro. Luis Pazos enfatizó que “hoy están en riesgo nuestras jubilaciones”, subrayando la importancia de estas acciones para proteger los derechos laborales y sociales de los trabajadores de la educación.
El gobierno federal ha mostrado disposición al diálogo, retirando una propuesta de reforma al ISSSTE y proponiendo medidas como la condonación de deudas con el Fondo de Vivienda. Sin embargo, la CNTE considera estas acciones insuficientes y mantiene su postura firme en la exigencia de la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007. La situación continúa en desarrollo, con el magisterio nacional presionando por cambios significativos en las políticas de seguridad social.

